Querida Brigitte,
te escribo por una dinámica familiar de la que no consigo salir del todo, aunque sí que he avanzado mucho desde mi juventud hasta hoy (tengo 40 años), me sigue provocando malestar y en los últimos tiempos, en lo que estoy tomando más distancia parece que viene con más fuerza. Soy la hermana mayor de tres hermanas y desde pequeña he cuidado de ellas dos. Mis padres también han vivido enfermedades (adicciones, discapacidad física) y también he estado al cuidado de ellos, de alguna forma. Ahora de adultos he seguido acudiendo ante sus dificultades y problemas pero procurando ocupar mi lugar de hija y de hermana. He hecho mucha terapia y trabajo personal para encontrarme mejor conmigo misma.
Mi principal fuente de conflicto ahora es que mi madre me sigue hablando de los problemas de mi padre, de los problemas de mi hermana mediana, aunque le he dicho que no lo haga, en cuestión de semanas volvemos a la misma dinámica, parece un bucle del que no consigo salir. Mi hermana mediana pasa de tener períodos de no hablarme a cuando tiene problemas llamarme desbordada emocionalmente. Mi padre el otro día en casa dijo «cuanto abusan de ti (refiriéndose a mi hermana mediana), el único que tendría derecho para abusar soy yo». Fue como una bofetada, quizás para tomar más consciencia. No me planteo dejar de tener relación con mi familia, pero sí definitivamente relacionarme desde otro lugar, de mayor respeto y bienestar para mí. ¿Qué no estoy viendo en todo este entramado? ¿Qué ejercicios me ayudarían en este camino?
De corazón mil gracias por todo, Brigitte.
Un lugar de mayor bienestar para mi
Un comentario
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querida Flor,
no puedes decir a tu madre lo que tiene que hacer o decir…
Te sigues sintiendo la necesaria.
Necesitas respetar a cada uno exactamente como es, tomar a cada uno exactamente como es.
Sin sentirte por encima de ninguno, con derecho a juzgar a todos…
Muy cordialmente