A continuación, mis tomas de conciencia sobre el curso “Mi relación con los demás, clave de mi abundancia” impartido el 7 y 8 de mayo de 2021.
En el primer ejercicio trabajé con mi papá y dos de mis hermanos varones como las personas “difíciles”, la abundancia a un lado de ellos y yo de frente. En ambos casos éstos me miran y se hacen hacia atrás, es decir, se alejan de mi mientras que yo sólo veo a las personas difíciles de reojo y aunque veo la abundancia mi mayor enfoque está en ellos. En la segunda y tercera vez que tomo su lugar (yo, personas difíciles y abundancia) mi cuerpo termina hacia atrás en forma de arco mirando el techo.
Me sentí profundamente conmovida cuando usted hablo de mirar con interés, con cariño, con compasión, admiración y además tomar algo de las personas “difíciles”, es como si, me hubieran quitado una venda de los ojos y pude ver las cosas positivas que ellos tienen. Pude admirar el gran esfuerzo que los tres han realizado para llevar su vida hasta dónde están. Además, efectivamente estaba en el estado niño, en el perseguidor.
Cuando pasamos al ejercicio de buscar algún compañero para dar alguna caricia la primera que encontré fue “que hermosa tu cabellera” y cuando tocó escribir a algun compañero evité decir algo feo y preferí mirar a otra persona. Pude agradecer el comentario que consideré estaba dirigido a mí.
Otra toma de conciencia se presentó cuando se aclaró que nuestros recuerdos son selectivos y que nos enfocamos en los aspectos más dolorosos de nuestra vida. Recordé las frases de mis padres externándonos que sólo querían lo mejor para nosotros, nuevamente pude reevaluar los ojos con los que juzgo el mundo. Efectivamente el modo víctima no sólo nubla la vista sino que es una cadena que nos mantiene atados al pasado.
Caricias:
No me es fácil aceptar caricias, ni tampoco pedirlas, en sus ejemplos me vi reflejada. No tengo problemas para dar las caricias que corresponden y sí puedo rechazar las caricias que son negativas pero no desde el adulto por lo tanto con este ejercicio me he dado a la tarea de agradecer cuando recibo éstas y por las noches procuro rememorar cómo me dirigí a los demás y a mi misma. Considero que la práctica diaria de estar en el adulto, de estar en el presente, recordarnos que no hay personas difíciles sino espejos de nosotros mismos, nos permitirá observarnos y observar a otros, sin juzgar, para apreciar cómo nos comunicamos a través de éstas.
Otro aspecto muy importante, para mí, es cuando mencionó la forma en que vemos a los niños y cómo proporcionamos caricias sólo cuando hacen algo que según nuestro esquema es “bueno”. No tengo hijos, sin embargo, he convivido bastante con tres sobrinos y me trajo a la memoria esos momentos en que yo estuve haciendo caricias negativas.
Durante el segundo día usted reforzó el sentir a los padres detrás de nosotros así cómo a los abuelos, bisabuelos, tatarabuenlos y a nuestros ancestros hasta el origen de la vida tanto paterno como materno. No logro exactamente ver a todos, sin embargo, los nombro y me recuerdo que ellos viven en mí a través del ADN y de mis células. Si puedo mostrarles gratitud, hice una reverencia aunque inicialmente me arrodillé porque sentía la necesidad de hacerlo.
En mi vida familiar debido a situaciones un poco desagradables con la familia de mi esposo cuando usted comentó que mostramos gratitud y luego decimos “si……pero” me di cuenta de que yo me encuentro en esta posición. A partir de esta información decidí estar en el adulto y trabajar conscientemente en dejar de juzgar…. No es tarea fácil cuando se han creado ciertos patrones de conducta. Es cierto, es importante dejar de endosar la responsabilidad de nuestra conducta a la emoción ya que está en nosotros elegir que pensamientos alimentamos ya que lógicamente se manifestará el pensamiento repetitivo. Esto me permite comprender mejor lo relativo a que las descalificaciones vienen de lejos.
Escribí en papel los cuatro tipos de descalificaciones: pasividad, agitación, violencia y sobre adaptación los doble y los puse en el suelo guardando medio metro de distancia entre cada uno. Pregunté a mi guía cuál tenía que trabajar e inicialmente no obtuve respuesta, repetí el ejercicio pero esta vez en fila para ver si el cuerpo me indicaba avanzar hacia el siguiente papel. En dos de ellos mi cuerpo se fue hacia atrás el primero fue en pasividad y el segundo en violencia. Efectivamente es un miedo muy arraigado el que provoca la descalificación por lo tanto otra tarea que estoy realizando es salir de la descalificación para evitar los juegos de manipulación.
En el ejercicio para saber con cuál manipulación me relaciono no obtuve respuesta en el salvador ni la víctima mientras que en el perseguidor mi cuerpo se hizo hacia atrás inclinándose del lado izquierdo con un ligero piquete en la rodilla derecha
La práctica que correspondía a despedir al pasado fue liberadora y me llenó de alegría, diría que salía de la víctima-perpetrador al comprender que ese pasado era necesario y que de otra forma no estaría en este camino. Le di las gracias, me tomé mi tiempo y luego miré a mi papá fui hacia él y sentí las ganas de recargarme en su hombro y al lado estaba la vida y pude moverme hacia ella.
Sobre el ejercicio del campo mórfico, cuando estaba en éste mi cuerpo se movía de un lado a otro y mi abdomen se esponjo como si estuviera embarazada. Sentía que también me jalaba hacia atrás pero no exactamente como si fuera una creencia. Cuando me baje y me representé frente al campo mórfico y repetí las frases que usted indicó no sentí que el campo se hiciera más pequeño por lo tanto repetiré esta practica. Lo que si pude sentir es cómo una y otra vez yo generó las situaciones “desagradables”.
A la fecha aun sigo haciendo el ejercicio de pronunciar mi nombre, decir de quién soy hija, mencionar a mis abuelos, bisabuelos y tatarabuelos y hasta el origen de la vida ya que me produce un estado de seguridad que no había experimentado antes.
Finalmente quiero mencionar que aun no puedo realizar los ejercicios con tanta rapidez como se hace durante los cursos asumo que debo dialogar más con mi guía.
Muchas gracias por todo lo compartido durante el curso!!!
Hola Rebeca, gracias por estas profundas tomas de conciencia. Adelante, con todos los ejercicios…
Tu próximo comentario me lo mandas al correo info@insconsfa.com, ¡gracias!
Muy cordialmente