Querida Brigitte, tras constelar el «hablar euskera como un nativo», y los traumas que se vio que me separaban de mi madre y el hablar euskera, resulta que aun me cuesta bastante hablar, hace falta mucha paciencia para escucharme, pues tardo en encontrar la palabra o construcción gramatical que he de usar, y me surge un gran nerviosismo que me voy dando cuenta que es automático y no está conectado con la situación (quizá sí cuando siento la paciencia que estoy exigiendo del otro). Me siento como un tartamudo esforzándose por expresarse. Anoche hice un movimiento con esto, yo miraba por lo menos a dos personas delante a mi derecha y no podía mirar al «hablar euskera con facilidad», éste se colocó un rato ante una postal con mariposas que sentí que era «transformación», y ya miró a la vida con un brazo tendido a mí y el otro hacia la vida. Yo ya lo miraba, pero con los labios apretados y con dolor, hube de hacer un gran esfuerzo para darme permiso para hablar y tomarle la mano. Finalmente fuimos a la vida de la mano. Desearía preguntarte por favor si es conveniente hacer el ejercicio de PNL de la nueva creencia en mi caso con la de «puedo hablar euskera con facilidad» aun cuando objetivamente no sea el caso. Gracias siempre por tu ayuda con esto Brigitte. Siento un agradecimiento enorme hacia tí, hacia Bert y Sophie Hellinger. Un gran abrazo.
Nueva creencia
Un comentario
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querida María, siento que ya no se trata de constelaciones ni de PNL, sino de ponerte a practicar en la realidad. Un idioma se aprende en un 70% por la escucha y 30% por la practica. Entonces créate en tu casa un ambiente de inmersión lingüística: que haya continuamente algo hablando en euskera y verás la diferencia…
Un gran abrazo