Querida Brigitte
Quería preguntarte si es compatible respetar, honrar y haber tomado a los padres con el hecho de tener poco contacto con ellos.(físico).
Actualmente vivimos en provincias diferentes y lo que siento, es que cada vez que vamos a visitarles me hago pequeña, pierdo fuerza, se produce desarmonía con mi marido y nuestro hijo, pierdo mi identidad y me vuelvo invisible. Esto se produce porque mis padres ignoran y desprecian nuestra vida y nuestro trabajo y yo me siento fuera de todo, sin valor, anulada. Ocurre más cuando nos vemos en su territorio. Me siento paralizada y bloqueada.
Si mantenemos la distancia, siento que vuelvo a mi adulto, me siento fuerte con mi vida, con ganas, con alegría con energía e ilusión y con identidad. Al relacionarme así, asumo mi culpa de no estar cerca y de haberles “abandonado” pero todo fluye con más armonía.
Un gran abrazo
Muchas gracias, Brigitte.
Hola Olivia, uno se hace adulto al separarse de sus padres. Al tener la fuerza de superar su sentimiento infantil de culpa y al asumir su independencia.
Por lo tanto, la distancia permite tomar a los padres exactamente como son y hacerte adulta.
Sin embargo, si la relación física con ellos no ha mejorado es que hay algo tuyo sin liberar. Cuando el hijo se ordena y asume su vida, lospadres también se transforman…
Un gran abrazo