Hola Brigitte:
He hecho en un par de ocasiones el ejercicio del coronavirus que proporcionas en la página. Me pareció realmente interesante la observación fenomenológica sobre la enfermedad, y su relación con la política de control de la natalidad el gobierno chino. Sé que nos atenemos a la observación del campo, no a la hipótesis deductiva, si bien buscando un poco de coherencia sistémica me cuesta entender por qué están pagando tan caro, con su vida, los más mayores, puesto que normalmente la carga sistémica la llevan los más jóvenes del sistema. Cómo es posible que la conciencia sea tan ciega, que ya lo sabemos, pero no hay coherencia sistémica. Si finalmente se demuestra que es una guerra biológica, aparecen nuevos perpetradores, porque se ha creado un arma que está infringiendo daños a civiles, daños que dejan secuelas de por vida, sin poder todavía determinar el alcance de estos daños. El mal continúa, como dijo hellinger «el mal no tiene fin». ¿qué sentido o sinsentido tiene todo esto? Dónde está el movimiento del espíritu, dónde nuestros guías. Solo veo injusticia; yo que siempre tuve un sentido tan alto de la Justicia, me doy cuenta de lo perdida que estoy. ¿cómo centrar este asunto? ¿cómo superar esta angustia? ¿será lo que tenga que ser? ¿o habrá algo que podamos hacer ? un poco de luz por favor no me vendria mal.
coronavirus
Un comentario
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Hola Marga,
dos cosas:
Primero, hay tantas interpretaciones del origen del coronavirus, que lo mejor es representar cada una de estas interpretaciones, para saber cuál está más cerca de la realidad.
Luego, la vida es una sucesión de fases positivas y negativas. cuando fusionamos dos fases (cuando aceptamos o agradecemos) opuestas es cuando se crea un salto cuántico. Las dos fases se unen creando energía y transformación cualitativa de nuestras vidas.
Sin opuestos no hay energía, sin dificultades no hay energía…
Muy cordialmente