Buenos días Brigitte,
En el último taller constelaste a mi hija pequeña de 20 años. Aquella noche tuve pesadillas y por la mañana una congelación con un ataque de pánico en la que me tuvieron que asistir. En marzo de 2004 me dio el primer ataque de pánico de mi vida y hasta 2012 cuando me divorcie del padre de mis hijas y dividimos la sociedad de gananciales de mutuo acuerdo, no me dio el segundo. Tras este y hasta el curso de Violencia he tenido otros 3 o 4 ataques.
Una imagen de la constelación se me ha quedado, aunque trato de darle cabida y soltarla. Que la mujer que estaba detrás de la representante de mi hija, representando a una mujer a la que le habían hecho mucho daño era yo, o yo estoy intrincada con ella.
Desde hace 13 años que vivo en un adosado he tenido más de 14 juicios. La dueña de la otra mitad vierte sus fecales a mi casa que está más abajo y el ayuntamiento para quien el padre de ella trabajo largamente, son del mismo partido, hace oídos sordos a mis suplicas para que saquen las fecales. Esa mujer, mi vecina promovió la firma de más de 40 personas, la mitad que no conozco, para que el ayuntamiento nos echase a mis hijas y a mi de casa. No lo consiguió, pero por las fecales mis hijas y yo hemos estado 3 años fuera de nuestra casa y al quedarme sin dinero he tenido que volver. No puedo vender ni alquilar ni vivir legalmente en mi casa por las fecales de mi vecina.
Siempre decimos que no hay que conocer el pasado, pero no sé como acometer esta situación.
Me siento como una bomba que puede explotar en cualquier momento. Vivo con miedo y me escudo en una adicción para relajarme. Me pregunto de qué me siento tan culpable y porque insisto en permanecer en un lugar donde quieren que me vaya. Mi vecina, la hija de este hombre del partido, quería este medio caserío aunque no pagarlo al precio que se vendió, según dijo su marido al padre de mis hijas cuando compramos.
Hola Isabel,
en efecto, la mujer que estaba detrás de tu hija eras tú, como identificada a una ancestra muy traumatizada.
Podría tratarse de una tatarabuela tuya, por rama materna.
Puedes constelarte tú con ella, para poder decirle: tú eres tú, yo soy yo. Tú por ti , yo por mi.
Por otra parte, vas a imaginar los ancestros de tu vecna, y los tuyos, y les dices: veo el daño que ustedes se hicieron. Está todo pagado. Esto terminó.
Un gran abrazo