Estimada Brigitte,
a partir del trabajo con un cliente que no para de darle vueltas a sus problemas, que no consigue distanciarse de ellos, sino que van dándole vueltas en su cabeza y se va sintiendo más enfadado, más triste… con una dificultad que ha ido alimentando en su mente, me he detenido a meditar sobre este asunto y mis propios pensamientos rumiantes. En cómo hay gente menos propensa a darle vueltas a los asuntos y otra más, ¿dónde puede generarse esta actitud, en la infancia, en traumas de la infancia…? ¿es pensar por otro, por un ancestro, ese gasto de energía? ¿y es esto una forma de no estar centrado, en el vacío creador?
Te agradecería tus comprensiones sobre este asunto y cómo poder trabajar esta actitud o condición desde las constelaciones, para mí misma en primer lugar.
Muchas gracias
Alo
Hola Alo,
No había visto tu pregunta…
Los pensamientos obsesivos o rumiantes son la señal que estamos frente a un ancestro que murió obsesionado por algo y no consigue descansar en paz. En general está obsesionado por una culpa que no asumió.
Estos pensamientos se liberan inmediatamente cuando se constelan este ancestro, los pensamientos con la persona en cuestión.
Muy cordialmente