Hola Brigitte;
Acabo de terminar de leer «los órdenes de la ayuda» de Bert Hellinger.
Es el segundo libro suyo que leo desde que por primera vez participara en un taller de constelaciones allá por 2009 o 2010. La psicóloga con la que trabajaba entonces algunos problemas familiares me lo recomendó y desde entonces voy haciendo talleres cuando lo voy sintiendo y se me va presentando la oportunidad.
La primera cosa que me mantuvo entonces en contacto con las constelaciones, obviando mis asuntos personales, fue la participación como representante, tanto las representaciones que han hecho para mi como las que hago yo misma y para otras personas. Esta realización práctica me parece un misterio hermoso.
Con el tiempo, la práctica y el ir escuchando vuestras afirmaciones y enseñanzas me gustó mucho comprobar como algunas intuiciones se veían confirmadas dentro de un montón que aun no entiendo/veo por mi misma
Me fascinó el concepto de adulto y muy poco a poco, a base de repeticiones, propias experiencias y no forzar nada voy entendiendo/asimilando/viendo algunas de las cosas de las que habláis.
Leyendo tus comentarios, viéndote trabajar, con este último libro que he leído de Hellinger, me quedo impresionada de como veis con claridad el meollo del asunto y sabéis donde tenéis que actuar o que afirmación se debe expresar. No se si se deba solo a vuestro trabajo y formación en constelaciones o formaciones previas os ayudan a desenvolveros en estos temas. Como sea, mis respetos para los dos.
Al ver mis propias dificultades comprendo todo el trabajo, formacion y proceso que habréis tenido que transitar para hacer lo que hacéis como lo hacéis.
Sigo aprendiendo despacio, me quedo un tiempo con la sensación que me ha dejado mi ultima lectura y nos vemos en el próximo taller que realices en Sevilla.
Pd: te agradezco si sientes alguna recomendación.
Un abrazo
Gracias a la Vida
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Hola Lourdes,
Algo más grande te está guiando. Lo estás haciendo muy bien, respetándote a ti misma, siendo tu propia maestra, decidiendo por ti misma.
Sólo te `puedo decir que has elegido un camino seguro y profundo, aunque solitario…
Muy cordialmente