Querida Brigitte:
Cuando algo me importa mucho y lo tengo en mente, me esfuerzo porque ocurra … entonces es como que se bloquea si pienso en ello.
Por ejemplo cuando era joven y me gustaba un chico, cuando ya dejaba de interesarme, entonces se interesaba él por mi; cuando empecé a buscar trabajo me salieron bastantes opciones, pero cuando yo decía que sí, entonces surgía algo y me quedaba sin nada; y esto ocurrió muchas veces. Estuve realizando unas visualizaciones para que se me fuera un quiste, y se me infectó. Es como si las cosas sólo fueran a funcionar si no pienso en ello y no hago nada. ¿Puede haber algo de eso? Cuando tengo que tomar una decisión importante, ¿No me conviene testar ni constelar ese tema?
En este momento estoy testando y haciendo constelaciones con un tema y cuando en los ejercicios parece que todo avanza bien, luego en la realidad se tuerce y no avanza. Intento aceptar lo que ocurre, incluso no pensar en ello, pero no puedo, porque es un tema importante para mí. Además, no es algo que pueda dejar que ocurra, porque tengo que tomar decisiones.
¿Cómo puedo enfocar todo esto?
Muchas gracias.
Gracias, Brigitte.
Es verdad que la necesidad de controlar por miedo a equivocarme me puede, y me cuesta dejarme llevar.
Pero me viene una pregunta: ¿en qué casos conviene testar al tomar una decisión? Recuredo que en una ocasión nos aconsejaste aprender a testar hasta la ropa que nos ponemos.¿o el problema está en pensar que testar nos aleja de sufrir?
testar es para acostumbrarnos a escucharnos, a sentir en nuestro cuerpo cual es la respuesta adecuada…
Querida Paeonia,
parece que cuando algo te gusta mucho dejas de estar en el adulto y te obsesionas por ello de un modo «infantil» o perseguidor, resultado: espantas ese asunto.
Cuando uno desea algo, entrega ese deseo a la vida o al universo y acepta de antemano que llegará lo que le conviene, aunque no sea lo que esté imaginando.
Manipular las circunstancias con constelaciones u otras cosas para conseguir lo que has decidido que te tenía que llegar no puede tener buen resultado, incluso es peligroso para ti…
Nosotros mismos no podemos decidir lo que nos hará feliz… No sabemos lo que nos hará feliz.
¡La rendición, soltar el control, es lo que nos trae los mayores regalos de la vida!
Muy cordialmente