quería consultarte sobre «la magia» que supuestamente afecta al comportamiento de otros, a voluntad del mago.
El caso es que éste domingo participe en una constelación en la que aparecían éste tipo de «trabajos de magia». En concreto la persona que fue a constelar, fue la madre de mi pareja. La constelación me sorprendió bastante por que mostró que a los padres de mi pareja, les había afectado «un trabajo de magia».
A mi todo ésto me sigue resultando un tanto peculiar. Me cuesta creerlo… Y mi forma de acercarme a la constelación igual no fue muy ética, por que lo hice un tanto desde el morbo…
También ando descolocada, por que ahora mi pareja opina que muchas de las cosas que nos pasan ( que él tenga deudas, que la relación de pareja no termine de funcionar, que se nos estropee el ordenador, que tengamos problemas con la compañía de teléfono…) están asociadas a que nos han hecho magia también a nosotros…
Yo siento que es una forma rebuscada de evadir responsabilidades sobre los asuntos. La verdad es que nuestra relación de pareja no termina de funcionar bien, y es posible que andemos en busca de cualquier excusa para no afrontar la realidad…
Agradecería tu sinceridad y guía, sobre éste asunto. Gracias Brigitte

Hola Brigitte, cuando te refieres a forzar el propio destino ¿puedes explicar un poco éste aspecto?
Cuando algo no nos viene de un modo natural, en vez de asentir a ello, forzar lo natural para conseguirlo.
Hola Marta,
tenemos que admitir que la intención es una energía que modifica la realidad. Sentir pena u odio por una persona la debilita, le baja sus defensas inmunitarias. Por el contrario amar a alguien o alegrarse por él le mejora la salud…
Entonces los trabajos de magia nos pueden afectar, pero solamente si no estamos en el adulto. Si estamos en nuestra fuerza, no nos afecta. Y para repelerlos basta con mandar amor a la persona que hizo la magia: «te amo, te deseo todo lo mejor».
Cuando alguien me dice que le han hecho un trabajo de magia, lo representamos y solemos observar dos posibilidades: o bien existe el trabajo de magia, y observamos reciprocidad total de sentimientos e intenciones entre el «mago» y su «víctima», o sea tal para cual. O bien, no hay ningún trabajo de magia y sí, un intento, por parte de la supuesta víctima, de hacer responsable a otro de algún problema que no quiere asumir.
Aquí lo más importante es saber que la persona que fuerza el destino, suyo o de otros, necesariamente lo va a pagar, y muy caro, incluso con la vida.
Muy cordialmente