Llevo muchas semanas con necesidad de reengancharme con el Instituto, pero no dejan de pasar cosas que me mantienen en movimiento y no me dejan espacio. Han pasado tantas cosas: una idea, el gérmen de una idea, y luego su crecimiento con fuerza y con apoyo de muchas personas. Por fin he podido abrir las puertas de una escuela en la que podré ofrecer la ayuda de una forma más adecuada a mis ideas.
Ha habido muchas cosas en medio: el viaje de mi hija menor a ver a su padre (apenas le conocía), y un extraño reencuentro con la experiencia de vivir sola que me ha servido para reodenarme, trabajar y descansar de forma simultánea. Hacía tiempo que no lo hacía.
También casi sin darme cuenta me he encontrado con grandes grupos dispuestos a trabajar a través de las Constelaciones. He sentido que era inevitable, y finalmente me he dejado llevar…. y está siendo una gran experiencia que me sorprende en cada taller y que me hace sentir fundamentalmente útil y en cierto aspecto realizada.
Ahora vengo con una consulta.
En medio de todo esto, está ocurriendo un episodio tremendo con mi hija mayor (aquella de tantas dificultades, y que ahora afortunadamente está muy cercana a mi)… ha tenido un episodio psicótico, que no ha llegado a un brote, pero que la ha desconectado seriamente de la realidad. Algunos razgos eran claramente esquizoides («no puedo quitarlos de mi cabeza»).
Se sentía «vigilada» desde el móvil incluso apagado y desde el ordenador por un supuesto hackeo… y en los sitios públicos sentía que las escenas se estaba «configurando» para volverla loca. Su crisis ha durado varias semanas, y yo apenas lo sospeché cuando me decía que un profesor le hablaba con mensajes subliminales frente a toda la clase, y que se comunicaban de esa forma planificando una supuesta relación.
Este delirio la empujó a dejar a su marido, su trabajo, y casi sus estudios. Cuando vi lo que pasaba la llevé a un psiquiatra con urgencia, la medicó, y empezó a encontrarse mejor. De esto hace menos de una semana.
Yo me he dado cuenta de que esto, en un grado mucho más leve por supuesto, le ha estado pasando desde niña. Y he comprendido algunas de sus «incoherencias» en la vida. Ha sido duro darme cuenta de que «no vi lo que le pasaba», y ahora estoy en proceso de asumir mi culpa sin pedir ni esperar consuelo
Estoy viendo el modo de organizarme para ir pronto a constelar esto contigo, tengo clara la urgencia, sin embargo me gustaría que me dijeras, si consideras que es oportuno, lo que debo ver en esto que ha ocurrido… y si consideras que he de hacer algo mientras llega esa constelación que intentaré coordinar lo antes posible.
Espero que estés bien, realmente echo de menos el instituto y espero verte pronto para seguir aprendiendo.
Un abrazo muy fuerte y gracias, Brigitte, por ser como eres.

Hola Pilar,
Los hijos heredan lo que los padres no pudieron ver, porque ellos a su vez atendían lo que sus propios padres no pudieron atender…
Los hijos son movidos por un amor muy profundo, y lo primero es agradecerles llevar lo que llevan.
Con esa lealtad psicótica tu hija muestra que existen secretos graves en la familia que necesitan también ser honrados y mirados con amor.
Y no es casual si ahora estás constelando más. Tu sistema necesita estas constelaciones. Recuerda que toda constelación crea una resonancia sanadora para el sistema del constelador…
un gran abrazo
@Brigitte
Gracias Brigitte.
Me ha estado viniendo todo el tiempo esto de los secretos.
Además, luego de esta conmoción tan grande, de pronto las manchas rojas en mi cara han empezado a mejorar a una velocidad enorme.
No hago más que agradecer a mi hija por todo lo que ha llevado, sin mi apoyo, todo este tiempo.
Y es a la vez un alivio que todo saliera, y una culpa enorme por mi ceguera.
No lo sé explicar, pero así es como me viene.
Gracias de nuevo por todo lo que nos ofreces.
Te honro.
Muy cordialmente