Te escribo por el caso de una cliente.
Se trata de una mujer a la que se le murió la madre hace menos de tres meses y sentí que esta situación la retenía para atender a su hija adoptiva. Hicimos el ejercicio del duelo y le reconfortó muchísimo. Sin embargo se niega a aceptar a su hermano mayor porque dice que le ha hecho mucho daño a la madre y que se ha aprovechado de ella «todo lo que ha querido y más». Haciendo un movimiento sistémico observamos que el hermano estaba atrapado con un muerto y no miraba a su hermana. Se lo expliqué…
De ahí hicimos el ejercicio de «ponerse en los zapatos del otro» y el resultado final fue: No quiero verte más, esto por parte de ella.
Entonces me surge lo siguiente, ¿si no ha terminado de aceptar a su hermano es por que no he sabido acompañarla adecuadamente?
Un beso fuerte

Hola Cristina, si no quiere reconciliarse con su hermano es porque no quiere reconocer el daño que ella misma le ha hecho.
Posiblemente los hermanos estén reproduciendo un enfrentamiento no reconocido entre los mismos padres.
Creo que sólo te faltaba información y ahora la tienes…
Un beso