Hace meses que cuando hago el ejercicio de tomar a mi madre o a mi padre los veo más grandes que yo y los honro sin dificultad. Sin embargo, viendo el rechazo que siento a muchas cosas de mi vida y de la vida en general, tengo claro que no he tomado a mi madre y tal vez tampoco a mi padre.
En el caso de mi madre, me ocurre que cuando me sitúo ante ella, la veo grande, sin muertos de por medio como tiempo atrás, pero está muy seria, incluso rígida, y mirando a un punto por encima de mí, a lo lejos. Eso me indicaque no me ve y que no me quiere y, lógicamente, me duele.
Mi pregunta es si su actitud hacia mí no es asunto mío y yo tengo que centrarme en honrarla y tomarla incondicionalmente o si por el contrario hay algo que pueda hacer para que me mire y me vea.
Muchísimas gracias por aportarnos un poco de luz.
Un abrazo

hola como les va? briggite muchisimo gusto. A mi me pasa que he hecho los ejercicios para tomar a la madre y me dura solamente un dia….porque sera? esa experiencia que vivi es inigualable, me siento con un amor adentro muy grande. Pero no me dura nada, a lo mejor no estoy preparado. que puedo hacer? cada cuanto tengo quehacer esos ejercicios??? muchas gracias!!!
Hola Luis,
tenemos la tentación de desear tomar o querer a una madre ideal, que no existe. No existe la madre ideal. Siempre es una mujer de carne y hueso, con sus problemas, frustraciones, enfados y sufrimientos. Una mujer parecida a nosotros y a todos los demás seres humanos. Y ésta es la mujer que espera nuestro amor incondicional, porque, aún con todas sus limitaciones, nos dio la vida.
Te puede ayudar decirle «aunque no me mires, te tomo como mi madre, tal y como eres».
«Aunque no sepas ser madre, me diste la vida, gracias por ser mi madre, tal y como fuiste»
Verás qué cambio más grande.
Un abrazo