Querida Brigitte, muchísimas gracias como siempre por toda tu ayuda. Desearía por favor consultarte a cerca de un sentimiento que tengo. El hombre que me atrae me dijo hace semanas, cuando le comenté que iba a dar clases de español por internet a alguien del curso, que él también quería, y quedó en que ya me diría cuándo. Le he ofrecido dos clases gratis (como a la otra persona del curso) como manera de promocionarlas, y bueno, pues puede que al final no las coja tal como va la cosa. El caso es que me doy cuenta de que si las cogiera, y quisiera continuar más allá de las dos primeras clases, me iba a costar mucho cobrarle, se me hace rarísimo y me cuesta soportar esa idea. Desearía por favor, si lo ves conveniente, tu parecer sobre ésto para entender mejor por qué la idea de cobrarle me pesa. Muchas gracias de nuevo por tu maravillosa ayuda y preciosísima guía, Brigitte.
P.S.: No sé por qué se me ocurre que igual si cancelo la oferta de clases gratis (o les pongo fecha tope), entonces vaya y se anime a cogerlas pagando. ¿Es posible que no coja las clases gratis por suponer las mismas un desequilibrio? ¿Quizá una falta de respeto por mi parte hacia él?
Otra pregunta, por favor, en esta línea: ¿Apoyan los órdenes del amor que sea el hombre el que tradicionalmente invita a la mujer y no al revés cuando quedan por ejemplo para tomar algo?
querida María,
en el fondo, ¿para qué te apetece darle clases?
Entre hombres y mujeres ¿cuando se suele cobrar por la relación? creo que ese es el trasfondo que no te permite cobrarle.
Y ¿si, simplemente, él quiere renunciar a una situación ambigüa?
A la última pregunta puedes responder con un chequeo. Imagina varias situaciones distintas, y ponte en el hombre y en la mujer de cada caso, y a ver qué percibes.
Un abrazo
@Brigitte
Muchas gracias por tu ayuda Brigitte, y por el fascinante chequeo que sugieres y en el que estoy. Un abrazo y hasta pronto.