El día del padre, me despidieron del trabajo.
El jefe, delante de todos los compañeros, insultó a mi pareja (que también trabaja en la empresa) y yo, le respondí y le puse límites.
Luego, hablando con los compañeros les pregunté que porque permitían que les insultaran (cosa que sucede continuamente)… Por la tarde el jefe me sentó en el despacho y me despidió, por expresar lo que pensaba y haberlo comentado con los compañeros.
Inicialmente me sentí aliviada, liberada… igual que supe que algo me movía a comenzar el trabajo, también sentí que el momento de marchar había llegado.
En éste proceso me han ayudado mucho las entradas y respuestas del foro, gracias! También el árticulo de Hellinger sobre «la indignación», de la página del Instituto.
Hace unos días, hice el ejercicio desenredar un conflicto, y me fue muy útil…
A pesar de todo, pasan los días y sigo teniendo como una espina atravesada… Me entristezco, cuando me llegan pensamientos de injusticia por el despido y soledad por la falta de apoyo de mis compañeros y especialmente de mi pareja…
Mi pareja, a pesar de todo, ha decidido seguir trabajando en la empresa… Y yo entiendo que su trabajo es muy importante para él, necesario… Pero no puedo evitar entristecerme mucho, decepcionarme, cuando creo que debería haberme defendido, o al menos expresado que estaba en desacuerdo con las formas de mi despido, y siento mucho enfado y una inmensa tristeza por su falta de apoyo…
Me vendría muy bien, algo más de guía para pueder comprender e integrar todo ésto.
Gracias a tí, Brigitte y a todos los compañeros que hacéis posible éste espacio de reflexión y guía.

hola Marta,
después de todo cambio, toda separación (de la empresa), viene necesariamente unperiodo de duelo, de tristeza. Es muy útil permitirse vivir esa tristeza, sin reproches a nadie, sin culpa, sólo tristeza.
Y en cuanto a tu pareja, tiene otro recorrido que tú y necesita seguir en esta empresa.Verás que va a ser muy bueno para vuestra relación de pareja, dejar de trabajar juntos.