Te describo aquí mi experiencia en el ejercicio que me indicaste sobre el cambio que está por producirse en mi matrimonio tras la jubilación de mi marido…
*Matrimonio a distancia.
Al colocarme sobre el papel comenzó a subirme la temperatura y a galopar mi corazón. Un trasfondo de angustia e ira. Mi mano derecha se coloca abierta sobre mi pecho. Movimiento pendular acusado y sensación de tener los pies completamente pegados al suelo. Mira el suelo, a un muerto.
El muerto es una mujer. Sentada, con la cabeza y la espalda inclinadas entre las piernas. Las palmas se colocan abiertas en el suelo, entre las rodillas. Mira un bebé, no quiere distraerse, lo único que piensa es no perder de vista al bebé. En un momento mira hacia el matrimonio a distancia, pero vuelve a mirar al bebé. Es lo más importante. Luego de varios minutos las manos se vuelven suavemente con las palmas hacia arriba, abiertas. Ya no representan al bebé, pero no sé lo que representan. No son manos porque ella las mira con profunda tristeza. Se colocan suavemente sobre su rostro y caen unas lágrimas. Se acuesta suavemente y por fin cierra los ojos y se deja ir.
Vuelvo a colocarme en el matrimonio a distancia. Mira hacia la vida, pero comienza de nuevo el bombeo del corazón. La mano derecha se coloca inmediatamente sobre pecho. Mucho calor y agobio. Hiperventilación. Movimiento pendular que se transforma en circular. Mira a donde estaba el bebé y luego de unos minutos se inclina y lo mira igual que lo miraba su madre.
Me pongo en el bebé. No hay emoción, solo quiere descansar. Es muy pequeño. No encuentra la posición cómoda. Finalmente se enrosca sobre sí mismo, cierra los ojos y muere.
Vuelvo al matrimonio a distancia. Mira hacia la vida. Breve movimiento pendular pero al ir hacia atrás surge un paso hacia atrás, y continúa andando de espaldas, decidido, hacia la muerte.
*Matrimonio a tiempo completo.
Al colocarme sobre este papel miro inmediatamente hacia la vida. Estoy anclada al suelo. Siento muchísimo peso en mi hombro derecho, el brazo derecho parece pesar tres veces más que el otro. Mi pecho se levanta, estoy muy herguida y parece haber mucho espacio dentro de mi pecho, pero un espacio que parece destinado a colocar algo alli.
Siento como una especie de «gravedad», como si representara a un padre serio y amoroso pero rígido. También siento que abarco muchísimo. Que lo abarco todo. Tengo la sensación de estar representando un campo que crece, que se expande.
Mira todo el tiempo en dirección a la vida pero es como si hubiera un suave velo delante, a cuatro o cinco metros. El velo no es algo rígido, no parece un impedimento, pero de momento no permite ver.
Aquí lo he dejado porque luego de unos minutos no hay cambios, no hay movimiento, excepto un imperceptible movimiento pendular al principio del ejercicio que luego desaparece.
Me vienen muchas cosas pero te lo enseño por si consideras que hay algo que debo comprender, o algún otro ejercicio que es necesario.
Muchas gracias Brigitte, un abrazo. 🙂

Hola Pilar,
estos dos ejercicios han movido muchas cosas. No interesa interpretar más de lo que has hecho.
Ahora vendría bien, si no lo has hecho, el ejercicio de PNL «ordenar nuestra vida«, y el de sistémica «encontrar nuestro lugar«.
Y luego esperar, vivir…
Un abrazo