Querida Brigitte, al constelar a alguien con quien se ha tenido un roce (el ejercicio de para cuando alguien nos hace daño), y ver que se te bajan los ojos al mirar a la otra persona, como si se tratase de una niña pequeña, ¿esto indica arrogancia en uno, o simplemente que la otra persona está en un estado niño? He hecho este ejercicio esta mañana, y es lo que me salía, pero no tenía yo la barbilla alta, simplemente, al querer mirar a los ojos a la otra persona, se me fueron bajando lentamente, hasta mirar a alguien pequeño (esta persona me ha hecho daño desde un estado niño, desde una rabieta de niña pequeña, cuando le he pedido bibliografía y tal sobre un tema de identidad y folklore en el que he descubierto que se siente amenazada -me llevé un chasco porque pensé que le agradaría que le preguntase sobre el tema del que ella es experta). Esta persona es mayor que yo en edad, por ello me preocupa esta cuestión. Al hacer el ejercicio, ví una cantidad tremenda de excluidos detrás de ella, y los tomé en mi corazón en masa.
También desearía por favor confirmar contigo si estoy en lo correcto al pensar que el ejercicio de para cuando alguien nos hace daño, va dirigido hacia el ancestro que proyectamos sobre quien nos hace daño, y también a la persona real. Muchas gracias por tu ayuda.
María,
puedes haber estado frente a ella, desde el estado adulto o el estado padre, como protectora o como crítica.
En cuanto a la segunda pregunta, es así. El enfrentamiento te permite trabajar algo con alguien de tu familia que habías proyectado sobre esta persona. Y al sanar tu relación con este ancestro, por resonancia se sana la persona con quien tenías un conflicto, y ya desaparece el motivo del conflicto.