Me doy cuenta que la soledad es lo más dominante en mi vida. Mis hermanos son desapegados y no me dan oportunidades para quererlos (si es que puedo) y mi pareja me deja sola la mayor parte del tiempo, se busca trabajo o actividades que le separan de mi y los momentos que podemos compartir prefiere quedarse en casa viendo la tele o si salimos acabamos enfadados.
Hay momentos que creo que lo que debo aprender de esta situación es a hacerme cargo de mi misma, a quererme y saber sostenerme por mi misma, pero por otro lado pienso que soy un fracaso a nivel afectivo, y que no recibo amor, puesto que no sé darlo. La rabia y el sentimiento de abandono acaban saliendo a flote y siento un gran resentimiento hacia toda mi familia. Otras veces, confieso que también tengo un agradable sentimiento de libertad y de no deberle nada a nadie. Estoy hecha un lio ante todo esto, y en el fondo me da mucho miedo esta soledad obligada, y sentir que los demas no me necesitan.
Gracias, gracias y gracias por tus palabras y tu ayuda. Un abrazo. Julia

Gracias Brigitte. Hare el ejercicio.
Un abrazo
Gracias.
Hola Julia,
¿Te das cuenta que echas la culpa de tu soledad a los demás?
¿Qué es lo que distilas, para que ellos reaccionen así?
Todo adulto se hace cargo de si mismo, se quiere y sabe sostenerse, aunque sea duro.
Te puede ayudar a ello hacer la visualización de «Curar el corazón» que te pongo a continuación:
Es un ejercicio de Guy Corneau. Permite una reconciliación muy profunda con el otro y contigo mismo:
CURAR EL CORAZÓN
LLAMA A LA RELACIÓN sobre la que quieres reflexionar. Puede ser una relación actual o pasada, amorosa o no. Primero recuerda lo que te atrajo de esta persona, y como fue la historia global de esta relación.
SUS ASPECTOS BENÉFICOS. Ábrete a los beneficios que recibiste de esta relación, piensa en las necesidades que pudiste satisfacer. Sin crítica, sin juicio.
SUS SOMBRAS. Ábrete ahora a los aspectos negativos, insatisfactorios, frustrantes de esta relación. No busques coherencia, ni valoración de tus recuerdos, sólo lo que viviste.
¿CUÁLES SON TUS REACCIONES A ESTAS INSATISFACCIONES? ¿Qué sentimientos provocaron en ti?
¿QUÉ NECESIDADES INSATISFECHAS pueden representar estos sentimientos? Tomate el tiempo de analizar los sentimientos provocados por las insatisfacciones de la relación.
¿CUÁL PUEDE SER LA HISTORIA DE ESAS NECESIDADES INSATISFECHAS? ¿Desde cuando las llevas en tu vida?
SIENTE TU CUERPO HASTA QUE TE COMUNIQUEN ALGO: deja que estas necesidades frustradas tomen forma dentro de ti. ¿A qué se parecerían si tuvieran consistencia, forma? Contacta con esa forma y pídele que te diga algo. Si no te sale nada de modo espontáneo, imagina la forma que podrían tomar si aceptasen presentarse en uno de tus sueños.
TUS QUEJAS AL COMPAÑERO. Ahora considera tus quejas, lo que te duele de lo que hace o no hace tu pareja con respecto a la satisfacción de estas necesidades tuyas. ¿Cuál es la actitud de tu pareja que más te ha hecho sufrir: su frialdad, incomprensión, intolerancia, etc?
¿NO SERÁ ÉSA TU ACTITUD INTERNA FRENTE A TUS PROPIAS NECESIDADES? No será que en el fondo de ti mismo te haces a ti mismo lo que te duele que te hagan los demás?
COGE A TU HERIDA, permite que salga de su escondite, descubre su belleza, házsela ver y déjate llevar por la emoción ante su belleza.
¿ACEPTAS QUE TIENES UNA PARTE DE RESPONSABILIDAD con respecto a esta parte de ti mismo? ¿Qué cosas concretas puedes hacer para satisfacer tus necesidades? ¿Quieres pedir algo concreto a alguien? ¿Qué te gustaría afirmar, expresar, cambiar o crear para atenderte como lo necesitas, para sanar tu herida?
APAGA ESA ESCENA Y ENTRA EN UN ESPACIO DE AMOR Y COMPASIÓN HACIA TÍ MISMO. Acepta tu vida y tus dificultades, mira la luz y la belleza que están detrás, siente la luz que se expande dentro de ti.
Siente como está luz brillante te llena, te inunda, inunda todo tu cuerpo, toda tu vida, inunda tus necesidades, dando un nuevo relieve a todos los momentos de tu vida, y siente la confianza que tienes, la confianza en la vida, en ti, la seguridad de que cada día eres más tú.