Querida Brigitte, otra cosa que desearía por favor consultarte, si lo ves apropiado, es que uno o dos días antes de enterarme de la muerte de mi padre (de la que me enteré haciendo una búsqueda en internet con sus apellidos en febrero), al mirar la pantalla del móvil, que estaba oscura y me mostró el reflejo de mis ojos, vi en ellos la mirada de mi padre, mirándome triste (yo tenía los ojos cansados) y también como la mirada de mi abuelo paterno, a la vez, en mis propios ojos, como las tres miradas alineadas. Me llamó mucho la atención y me quedé pensando en ello un buen rato. Hoy me he acordado, y me ha dado la sensación de que esperan algo de mí.
Me llama la atención también que a veces -muy de vez en cuando- siento como un dolor en el pecho, en el lado derecho a la altura del corazón, y recuerdo que hace años en una constelación para otra persona en la que participé y sentí que un representante estaba también representando a mi abuelo paterno, este representante dijo que sentía dolor en esa zona, y dijiste que ahí estaba el corazón de los hombres). Querría preguntarte si me podrías ayudar, por favor, si procede, con alguna pista, o algún ejercicio que me ayude a trabajar lo que esto pueda ser (por si tuviera algo que ver, estuvo en un campo de concentración al huir a Francia al final de la Guerra Civil y me han dicho que no podía hablar de ello del dolor que le causaba). Muchísimas gracias de nuevo por tu inestimable ayuda.
Miradas alineadas
Un comentario
Deje su comentario
Debe iniciar sesión para escribir un comentario.
Querida María,
Imagina a tu padre y a su padre delante de ti.
Primero, sólo cabe el silencio y el respeto ante tanto dolor.
Luego necesitan ser mirados con amor y agradecimiento.
Después les dices «no ha sido en vano» y te giras hacia la vida, echando a andar con decisión.
Los padres nos conectan al mundo. Sientan que han cumplido su misión cuando sus hijos y descendientes se deciden a vivir el mundo como es.