Hola Brigitte, tuve la oportunidad de compartir contigo y con todos los asistentes por primera vez, en el Taller de «la Relación de Pareja» que se desarrolló en Madrid el pasado 12, 13, 14 de julio.
A parte de las muchas aportaciones significativas que me llevé para mi vida y de lo positivo de este taller para mí, hubo una cosa que me llamó especialmente la atención y sobre la que gustaría empezar a trabajar para poder sanar.
Comentaste que en el seno de una relación de pareja, la persona que se niega de forma sistemática a mantener relaciones sexuales se convierte en perpetrador, y que esta persona debería empezar a aceptar que ha sufrido un trauma severo en su infancia, o devolverle la libertad a su pareja.
Entreviendo un poco la dinámica de relación entre mis padres, podría concluir que este es el patrón de relación que han mantenido, en el que mi madre, de forma sistemática, se ha negado a mantener relaciones sexuales con mi padre, pero lo que me preocupa ahora es que he identificado que es el mismo patrón de relación que mantengo yo.
Ahora mismo no tengo pareja, pero en las veces que he estado en pareja, he sido yo quien negaba de manera sistemática a tener relaciones sexuales.
De igual modo, hasta ahora he estado negando este problema y he estado negando de forma total y bastante absoluta todo lo relacionado con mi sexualidad, incluidas las dificultades.
Me gustaría poder identificar el trauma infantil, pero más aún encontrar la manera de empezar a sanar este trauma.
Muchas gracias por todo, Un abrazo
Hola Mar,
El rechazo de la sexualidad puede venir de un trauma o de una intrincación. También la fidelidad a los padres es un factor decisivo.
Si para ti no hubo trauma, (y no busques lo que no existe…), se trata de una intrincación.
Para ello, podrás hacer el ejercicio «frente a un síntoma mío». Lo harás varias veces, dejando pasar 10 días entre cada ejercicio.
Un abrazo