Acabo de mudarme con mi pareja, a una casita que nos ha dejado su padre.
Los padres de mi pareja están divorciados, y su padre acaba de pedir a mi pareja que no permita en la casa, la entrada a su madre. La situación me entristece… Me siento un poco niña mientras te escribo….
Me gustaría respetar a mi suegro, y su relación con mi suegra, y también incluir a mi suegra… Pero no se muy bien como integrarlo todo.
Estamos empezando a superar una situación económica un tanto complicada y nos viene muy bien estar en ésta casita, pero me ronda la idea de que quizás tendríamos que marcharnos de la casa, si queremos que nadie esté excluido.
Qué opinas? Muchas gracias

Hola Marta,
lo que se recibe crea una deuda, y en vuestro caso la deuda adquirida sólo se puede saldar con la exclusión de tu suegra…
Aquí la solución es renunciar a esta casita.
Te podrá ayudar hacer el ejercicio «ver a los padres como una unidad» pero con tus suegros, más que con tus padres.
Y para fortalecer vuestra economía, haces el ejercicio de «tomar a la madre«, con tu madre y tu suegra. Y luego inclinarte profundamente ante tu marido (imaginándole enfrente de tí).
Cordialmente