Hoy te escribo para preguntarte sobre algo que me ha venido esta mañana nada más despertar relacionado con mi país de origen. Me desperté con la frase de Hellinger «Nadie puede escapar de su madre ni de su patria» ya instalada en la cabeza.
Siempre pensaba que sentía indiferencia por mi país de origen, porque jamás he querido volver. Pero el caso es que aunque hasta ahora nunca le había dado la menor importancia, yo no he nacido en el país en el que me crié, sino en otro.
Y por ese otro país sí que sentía rechazo, como cuando un amigo ha traicionado tu confianza. Así es como me sentía cuando pensaba en él y en las personas que viven en él. Sentía algo, y todavía hay algo de eso, como «No me fío y mejor tenerles lejos».
Igual que me ocurría con mi madre, aunque ahora las cosas van mejorado a través de trabajo que voy abordando poco a poco.
Entonces, aunque mi nacimiento allí haya ocurrido por puro azar, siento que es posible que haya algo que es necesario que vea… pero no consigo comprender lo que me muestra el sistema al despertarme con esa frase rondando mi cabeza.
Luego hay un tercer país, España, en el que me siento segura y protegida. De hecho me siento de aquí más que de ningún sitio del mundo: para mi el vivir en españa es completamente innegociable. Hace algunos años mi marido y yo nos planteamos la posibilidad de vivir en Estados Unidos, que es donde el trabaja, y ante la posibilidad de no volver a Madrid estaba muy enfadada. Algo muy fuerte me retuvo aquí. (Mi marido es español).
Realmente no estoy entendiendo bien que puede haber en todo este lío de países (tengo la nacionalidad en los tres y nunca he querido renunciar a ninguna) y me sería de gran ayuda que pudieras indicarme como movilizar algo para poder ver lo que el sistema esté intentando hacerme ver.
Gracias, siempre.
Un abrazo.
PD: Ahora recuerdo que toda mi vida he ido por ahi diciendo que era nómada ¿tendrá todo esto que ver con aquella comunidad indígena… ? Al parecer, los únicos sobrevivientes de estos indios viven en el país en el que nací «por casualidad»…

Muchas gracias Brigitte.
Un abrazo también para ti.
Hola Pilar,
uno es de cada uno de los países de sus ancestros, y preferentemente de donde es su padre.
Ademas tenemos una deuda de amor hacia el país que nos ha permitido nacer, y el país que nos ha criado.
Tú misma has entendido para qué habías nacido en ese país…
Y luego, una vez adulta, tu nueva tierra es la tierra de origen de tu marido…
Y cómo lo dice Hellinger, la relación a la tierra o a la patria es la misma que tenemos con la madre…
Y el éxito en la vida nos llega cuando tomamos incondicionalmente a nuestra madre, y por lo tanto a nuestras patrias…
Un abrazo