Querida Brigitte, aquí estoy de nuevo con otra pregunta. Aquello de que consolar a otra persona en un taller es quitarle su fuerza, y realmente más que nada para uno mismo, ¿es igual también para la vida diaria?
Y ya finalmente, ¿cuál es la dinámica sistémica, así en general, por favor, detrás del ir hablando solo por la calle?
hola! mi nieto de dos años se golpea cada tanto con algo y tampoco le gusta nada q lo consuelen… se enoja si uno lo hace.
cariños!
María, si la persona está realmente sintonizada con la que sufre, sabe exactamente lo que le puede ayudar: estar sin hacer nada y sin hablar, escucharla, hacer algo concreto por ella.
Pero el dolor de los demás nos suele descolocar, y sin sintonía, queremos consolarlos: quiere decir que quiero quitar de en medio esta emoción de la otra persona que yo no soporto… Me atiendo a mi misma, no a la otra persona…
Será importante ver porque crees que debes consolar a alguna persona. ¿Es algo tuyo que no soportarías? ¿Te sientes culpable por estar bien y ella mal? ¿Sientes amor y espeto por lo que le está pasando?
En cuanto a la persona que habla sola, es que está en un estado emocional agudo, con un conflicto sin resolver, al que no consigue dar salida.
@Brigitte
Muchas gracias, Brigitte, es que me no me sale el consolar con abrazo y tal, y no estaba segura de si era una debilidad mía (las veces que lo he intentado un poco, he sentido que la otra persona era más fuerte que yo, tal como explicas, además, y a los gatos que tenemos no les gusta nada que se les consuele si por alguna razón se dan una castaña, cómo nos enseñan! 🙂 Los respetaré más de ahora en adelante.