Querida Brigitte, soy Carla otra vez. Después de constelar los celos cómo me dijiste en el post de la belleza, sentí un gran alivio, y puedo disfrutar de mi belleza. Eso es maravilloso para mí.
En mismo post me hablas que la culpa es condición del adulto, y hay que saber llevarla pero a mi creo que me limita y no sé muy bien cómo llevarla. Me pesa y me encarcela. Después de constelar contigo el otro día el trabajo de mi novio y el mío, se me movieron muchas cosas. Una de ellas es la sensación de que me siento culpable de que me vaya mejor que a mi novio y eso limita mi propio trabajo y abundancia. Creo que soy fiel a él, algo así cómo : no tendré más éxito que tú.
Podría hacer algún ejercicio para cambiar esto? A lo mejor alguno de PNL??
La verdad es que todo son sensaciones, y quería que me guiaras un poco. Porque a lo mejor esta sensación no es lo que realmente pasa. Mil gracias Brigitte.
Querida Carla, sí, la culpa es un gran peso, y conforme más felices somos, más nos pesa, hasta que aceptamos sacar partido y disfrutar de lo que nos toca.
A menudo en el amor, hay una promesa subyacente: «necesito que me quieras, y te prometo que… para que me sigas queriendo«. Es un amor entre dos niños, no entre dos adultos.
Podrías hacer el ejercicio de PNL de INTEGRACIÓN DE PARTES, que hicimos el domingo por la mañana (pronto lo pondré en la web). Integrarás «tu éxito» junto con «el destino de los demás«.
un beso