Querida Brigitte,
En mi anterior entrada me dijiste que constelara a mi hijo con el viaje de fin de curso a ver que pasaba, ya que hace un mes constelé su eneuresis y aún no ha desaparecido y él siente angustia de que no se le quite antes del viaje.
Lo he constelado y cuando represento a mi hijo frente al viaje, se siente como sin fuerza. Luego al representar al viaje, el viaje me miraba a mí (una foto mía). Despúes he vuelto a mi hijo y luego al viaje y el viaje ha mirado a una creencia dando unos pasos hacia atrás.
Lo he dejado ahí y he testado si sería bueno que hiciese el viaje. Ha salido que sí.
Mi marido quiere que vaya y a nuestro hijo le hace mucha ilusión. Después de ambos movimientos, he interpretado que quizás pudiera ser una creencia mía de que en el fondo no quiero que vaya al viaje por miedo a que lo pase mal, porque lo veo aún muy joven (doce años, son cuatro días) y porque temo no poder protegerlo. ¿O es mi miedo una protección para él?
¿Me puedes orientar?
Un gran abrazo, Brigitte
Muchas gracias, Brigitte.
querida Olivia, sería mejor que la constelación de vuestro hijo la hiciera otra consteladora. Porque necesariamente ene este tema estás implicada como madre… Y en las constelaciones de tu hijo falta la presencia paterna que le da mucha fuerza.
Doce años no es muy joven para separarse de mamá…
Necesitas representar a los profesores que estarán con él, par poder respetarles. Darles las gracias por su profesionalidad. Confiar en su saber hacer.
Tu miedo es una castración para él…
un gran abrazo