El pasado día 4, como creo que sabes, me intervinieron de dos hernias inguinales y una adenopatía (ganglio). La operación en sí fue bien. Se complicó en el postoperatorio, y mucho. Lo peor era que con cada medicamento que me administraban me ponía peor: me ponían algo, me lo tenían que retirar… Y así toda la noche. Parece que mi organismo (?) rechazaba sistemáticamente cualquier medicina (¿la vida?). Aunque yo suelo tener problemas con los medicamentos (como si los efectos secundarios en mí se potenciaran), veo que aquí hay algo más, ya que, tuve rechazo incluso con sustancias que otras veces sí he tolerado.
Así, de pronto, parece que es un rechazo de plano a la vida (que, ciertamente, estuve cerca de perder). Y, aún así, tengo la intuición de que aquí hay algo más, profundo e importante, que se me escapa.
¿Me podrías orientar, por favor, Brigitte, sobre qué es «eso» más profundo, si es que lo hay, y qué podría hacer al respecto?
Gracias de corazón. Y te reitero también mi agradecimiento por el ejercicio que me consta que hicisteis para mí. Puede que esté viva gracias a él.
Un fuerte abrazo.
Carmen.

Muchísimas gracias, Brigitte. Como siempre, me sorprenden tus palabras. Y esta vez ha sido para llorar… de emoción. Gracias.
¡querida Carmen!
¡Cuanto me alegro de leerte!
Lo que siento es que se trataba de tu necesidad de ser tú la que estuviera al mando de tu recuperación y no los medicamentos.
La ayuda inoportuna te quita las ganas de vivir. No quieres vivir para complacer a los demás sino porque lo decidas tú.
Eres muy grande.
Un gran abrazo