Buenas, Brigitte.
Ante todo quiero agradecerte por la oportunidad que nos brindás, eres una MAESTRA al servicio de la LUZ.
Mi consulta se debe a que últimamente me he dado cuenta que no me acepto físicamente, he llegado incluso a evitar mirarme en los espejos y ya hace años no me tomo fotos. Considero que el motivo son unos kilos que tengo de más. He estado realizando caminatas pero no veo reflejado el resultado, no como en abundancia y generalmente son comidas sanas, realmente no entiendo el porqué de este sobrepeso.
Mi historia de vida me ha generado varias heridas y traumas que voy sanando poco a poco. La baja autoestima me acompaña desde siempre, no solo desde lo físico: «no soy lo suficientemente buena» es el pensamiento que generalmente me imposibilita a gestionar lo que quiero o deseo.
He crecido sin mi padre desde muy pequeña. Mi mamá, víctima de violencia, lo abandona yéndose con mi hermana y conmigo. Nunca más hemos tenido contacto y las pocas veces que me ha hablado de él siempre fue negativamente. Los posteriores años de mi infancia fueron difíciles porque tampoco pude crecer con mi madre, solo la veía 2 veces a la semana.
Tengo nula vida social. Hace una semana asistí a un retiro y sentí que algunas personas me ignoraban completamente o me trataban muy fríamente, aunque sí llegué a relacionarme con varios de muy buena manera. Tratando de unir la experiencia con el motivo de mi consulta, me llama la atención que con mi compañera de habitación estaba todo muy bien, realmente no sucedió nada entre ambas, sin embargo se fue de nuestra pieza sin mencionarme nada, ignoro dónde durmió posteriormente. La crucé en dos oportunidades y me miró con terrible desprecio.
Entiendo las razones de la vida, creo en la encarnación y de porqué volvemos a elegir nacer en otra experiencia… en éste camino me encuentro: aprendiendo, sanando, evolucionando.
Gracias, muchas gracias, Brigitte!!!
Hola Alma,
nuestra autoestima nace de la estima que le tenemos a nuestra madre. Estamos hechos de nuestra madre y nuestro padre, si no les tenemos gratitud incondicional, por habernos dado la vida, nuestra vida será un camino de espinas…
Muy cordialmente