Buenos días Brigitte,
Me gustaría consultarte si un viaje de una semana lejos de un niño de dos años y medio puede ser causa de una «separación temprana».
Dejamos a nuestro hijo en nuestra casa con mi padre por el viaje de casados y nos arrepentimos de ello en el minuto 1, pues vimos que el niño lo pasaba mal, a pesar de las llamadas que le hicimos, que eran limitadas por la cobertura en el país de destino. Al regresar, lloraba todo el rato y dormía mal. Nos preocupó, pero el tiempo lo ordenó un poco.
Ahora dudo de la situación descrita pues, tras realizar el curso de «la agresividad debida a una separación temprana de la madre» por intuición, he sentido que lo que se hace en la uña gorda de la mano derecha (agredirse con otro dedo hasta hundirla físicamente) y en el pecho (darse golpes fuertes de forma puntual) podría ser su forma de soltar agresividad.
También vemos que es habitual en él que, cuando se cae o hace daño, su primera reacción es enfadarse con nosotros o separarse físicamente de mí, para que no lo consuele, como si mis abrazos le molestasen en el momento inmediatamente posterior.
¿Sientes que pueda ser por la separación?, ¿qué ejercicios me recomiendas? Gracias.
Hola, no solamente fue la separación, que sí actuó sobre él, sino que también está reemplazando a alguien y llevando el dolo r de mas personas..
Lo más liberador será constelar su manera de agredirse…
Muy cordialmente
Muchas gracias.