Buenos días,
He tenido una discusión con mi madre y quisiera conocer tus impresiones sobre este asunto porque me siento muy viva y desconcertada. La discusión ha surgido en medio de una conversación sobre política y he aprovechado para expresar a mi madre cómo me siento y mi dificultad para hablar con ella sobre ciertos temas por temor a su reacción. La conversación ha finalizado en buenos términos. Después me he sentido feliz y culpable a la vez, pensando que tal vez había faltado el respeto a mi madre y me ha venido a la mente las palabras «conciencia familiar». He realizado un ejercicio representando a mis padres y a mí, yo les he visto muy grandes y lejanos primero, más pequeños que yo después y más grandes que yo al final. Ellos me miraban al principio con ira pero se giraban para mirarse entre ellos. El ejercicio ha finalizado conmigo dándoles la espalda a ellos, avanzando de espaldas hacia la vida, girándome hacia la vida, honrando a la vida, mirando a mi pareja y yendo a la vida con mi pareja.
Me siento muy rara con una mezcla de vitalidad, culpa y tristeza.
Me podrías explicar qué ha sucedido porque me parece muy importante para todos.
Pdt: no sé por qué he elegido el título. Todo esto ha sucedido después de trabajar mis síntomas.
Un saludo,
Itxaso.
Amor
Un comentario
Deje su comentario
Debe iniciar sesión para escribir un comentario.
Hola Itxaso,
sí, ha sido muy importante para todos ¡gracias a que lo hayas vivido desde el estado adulto, con amor y respeto!
Uno se hace adulto cuando se autonomiza de su familia de origen, cuando ya no depende de ella. Tanto a nivel económico como de valores y de visión de la vida…
Pero adquirir esa autonomía nos hace sentir culpables con respecto a la familia de origen. Y esa culpabilidad nos dice que nos estamos haciendo adultos.
Los padres, en su crecimiento de padres, sentirán el dolor de la separación de sus hijos y el orgullo de que estos hijos creen ahora su propio mundo, su propio sistema, contribuyendo así a la evolución del mundo.
Nos ayuda a vivir ese proceso agradecer a los padres todo lo que nos dieron así como agradecer la fuerza de poder SER, sin tener que seguir imitándoles como niños.
Un saludo muy cordial