Querida Brigitte, desearía preguntarte otra cosa, por favor: cuando tengo cerca una concentración de hombres, tal que en el gimnasio, paso una vergüenza tremenda, me da mucho «corte» y no puedo mirar en esa dirección, y mucho menos usar las máquinas cercanas, ¿puede esto tratarse de una intrincación o fidelidad, o es tal vez normal? ¿Debería trabajarlo? Gracias siempre por tu ayuda. Un gran abrazo.
Vergüenza y hombres
Un comentario
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querida María,
el deseo de mirarlos está muy reprimido…
la vergüenza aquí es proporcional al deseo sexual frustrado.
Podrías, ademas de tomar conciencia, hacer el ejercicio del síntoma, con esa vergüenza.
Un gran abrazo