Querida Brigitte, aquí estoy de nuevo con una consulta. He representado el viejo acúfeno del oido derecho, que me ha aparecido muy fuerte hoy, al descubrir que un sobre con información para separarme, ha desaparecido, tampoco podía respirar bien (estos días oigo el acúfeno y no respiro bien del todo). He representado el sobre también, y he puesto a mis padres detrás pues se me juntaban el dedo gordo e índice de la mano derecha (creo que era para estar en mi adulto al hacer el ejercicio). El acúfeno miraba al cementerio que se ve por la ventana, había alguien andando por el cementerio, lo miraba con gravedad “tienes que ver esto” me decía. El sobre (al ponerme en él ya conseguí respirar), tras mirar al acúfeno y otras cosas, se giraba a donde miraba el acúfeno, pero en lugar de mirar por la ventana, quedaba girado a la cortina blanca a la izquierda, y me dio si no estaba mirando a la muerte de pie ante sí, muy cerca (el sobre es blanco, igual miraba el sobre, no lo sé). Al ponerme al lado del acúfeno para mirar el cementerio, otra vez vi a alguien que andaba por él. Agradecí al acúfeno, ví entonces a alguien a la izquierda del sobre, me puse en esta persona que me miraba a mí y luego a la vida. A su lado yo también miraba la vida, lo interpreté como que tenía dos opciones, el cementerio o la vida. Yo miraba la vida, pero con seriedad (lo cierto es que estaba muy alarmada con el tema del cementerio). Desearía preguntarte por favor a cerca de tu parecer sobre esto, qué me indica exactamente lo del cementerio. Sólo añadir que mi padre extendía el brazo derecho hacia la derecha, palma hacia arriba, se le bajaba el labio inferior y estaba muy serio, tal vez con enfado. Mi madre angustiada (respiraba muy rápido) mirando al techo, a su derecha un poco detrás. Tal vez no me hizo falta ponerme en ellos.
En relación con esto, desearía preguntarte por favor de qué modo puedo apoyar a mi marido al separarme de él, para que no caiga en una zona destructiva.
Muchísimas gracias como siempre, Brigitte, por la luz que me puedas dar sobre esto. Un gran abrazo.
querida María,
lo que has visto te muestra las dos opciones, quedarte en la muerte, viviendo a medias, o ir a la vida con todo el riesgo que conlleva.
En cuanto a tu marido, es un adulto que tiene toda su fuerza. No necesita tu protección, le quitaría fuerza.
Necesita que le agradezcas ser como es, y honres su destino, sus guiás y su fuerza.
Un gran abrazo