Aunque estoy de vacaciones, tengo la garganta fatal. Es mi punto débil y me avisa cuando algo no me va bien. Tengo un chalet demasiado grande para mí y mis 2 hijos (me lo quedé cuando me divorcié). Ahora el mayor se va para estudiar fuera. Tengo que pagar la hipoteca hasta los 74 años. Aunque puedo pluriemplearme no me siento con fuerzas. Es mal momento para vender y además no sé que tengo que hacer después: comprar casa adosada, piso o ir de alquiler. Siento como si mi gran sueño se desvaneciera y perdiera algo muy importante para mí. No me siento con fuerzas para emprender estos cambios en mi vida. Es como si estuviera peleando contra mí misma. En septiembre empiezo a trabajar(soy profe) y necesito tener la garganta bien.
Un abrazo
¿vendo mi casa?
Un comentario
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Hola Marian,
primero vas a trabajar tu garganta con el ejercicio del síntoma. Lo harás cada vez que notes la garganta mal.
Y para la casa, siente el chalé desde dentro representándolo un buen rato.
Después vas a hacer la «solución intentada», poniendo como problema «el chalé».
Un abrazo