Querida Brigitte:
Hace días que descargué «el código curativo», con mucha ilusión de tener una herramienta con la que trabajar.
Me resulta imposible hacer los ejercicios y siento que no puedo «traicionar» a mi familia de origen, mejorando.
Sólo he llegado a hacer unas cuantas veces el impacto instantáneo y en una ocasión tenía el diafragma bloqueado y espasmos que me impedían respirar.
Escasez en la economía, tabaquismo, dormir en exceso…, parece que mi madre y algunos hermanos se complacieran al comprobar que me va mal. «Ves, si ya lo decía yo».
Cuando pienso en hacer los códigos me entra angustia en el pecho, se me cierra la garganta y, como ahora, lloro.
Estoy tan cansada de estar mal, de esta angustia.
Un abrazo y mil gracias por tu dedicación, leo todas las entradas.
Bloqueo para sanar
Un comentario
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Querida Adelaida,
es muy interesante darte cuenta de esto, de esa fidelidad de expiación.
Tu angustia nos dice que esta necesidad de expiar no es tuya, es de otra persona.
Necesitas constelar esta intrincación y esta prohibición para mejorar en un grupo.
Mientras, te preparas: después de centrarte, te conectas con tu vida hasta poder decirle «gracias por ser como eres«.
Ves a tu madre y le dices «gracias por ser como eres, gracias por la vida, gracias por ser mi madre«.
Y cada vez que sientas esta angustia, la saludas con amor, la acoges en tí, y le dices «el ancestro que está detrás de ti puede estar tranquilo, le quiero«.