Querida Brigitte. Ante todo deseo darte profundamente las gracias por toda tu ayuda y guía, a tu sistema familiar, a Bert Hellinger, a su primera mujer y su mujer actual, al Amor del Espiritu. Con tu ayuda mi deseo de servir a los demás y a la vida aumentan, es para mi un honor y una belleza.
Desearía consultarte por favor acerca de un tema en el que no sé cómo proceder pues me atañe en parte, pero no en el todo . Mi hermana pequeña me trata como si fuese mi madre. Esto me molesta muchísimo, pero entiendo que es una cuestion sistémica: Cuando mis hermanos y yo hablamos con mi madre del tema de mi hermana, habla de ella como si mi hermana fuese ella misma, como si se proyectase en el espejo de mi hermana, y como sin querer de algun modo que nada cambie, mientras le paga la hipoteca y todo. Siento que mi hermana pequeña lleva una carga suya, y que quizá mi madre le «paga» así literalmente por llevarla (inconscientemente), que de algún modo el trabajo “remunerado” de mi hermana, por asi decirlo, es llevar esa carga (hasta aqui es sus destinos, creo entender). La cuestión es que siento que en virtud de esa carga, mi hermana se identifica con mi madre, como si ella y mi madre fuesen una unidad. Yo tengo muy claro quién es mi madre y quién mi hermana pequeña y no deseo ser parte de esta triangulación tan extraña en la que mi hermana me trata de este modo tan humillante para mí (sin deseo consciente de hacerme daño, es como que ni lo puede ver ni lo puede evitar). Espero no estar interpretando mas de lo que corresponde, es un poco lo que me ha venido hoy como con mucha claridad. Disculpa que pregunte cosas tan seguido, siento que últimamente se ha abierto una fuente en mi sistema de la que el agua surge a borbotones, como grandes oportunidades/peticiones de sanación que se aceleran. Profundamente gracias.
Querida María,
en efecto, has descrito muy bien lo que está pasando.
Podríamos decir que tu familia está atrapada por un poderoso campo de compensación arcaica, en la que, por fidelidad a un secreto, todo se tiene que mantener oculto y bien atado.
Es importante que sigas sintiéndote hija de tu madre y hermana mayor de tu hermana pequeña.
Esto te va a permitir hacer el ejercicio siguiente:
Primero con tu madre:
Te vas a poner en ti y luego en tu madre, y luego vuelves a ti para decir a tu madre:
«te honro. Gracias por ser como eres.»
Ahora con tu hermana, haces exactamente lo mismo, y dices:
«Honro tu destino. Gracias por ser como eres«.
@Brigitte
Querida Brigitte. Muchisimas gracias por tu ayuda. He pensado en hacer el ejercicio que propones también en relación al secreto, y desearía preguntarte antes, por favor, si crees que debería hacerlo igual que el de mi madre y mi hermana, o que quiza no deberia ponerme en el lugar del propio secreto, sino simplemente honrarlo desde mi. Siento que el secreto puede tener unas dimensiones un poco terribles para mi, que quiza no es una buena idea que lo represente, pero no estoy segura, igual exagero. Hice este ejercicio tambien con respecto a uno de mis hermanos menores (de un año menor que yo), que me agobia mucho y es muy pedante, y me salía que está en estado padre (barbilla hacia arriba, cuello muy rigido y con molestia) y que tiene una intricacion fuerte con un ancestro (se alejaba de mi cuanto podía con pasos hacia atrás). ¿Podría tratarse este ancestro de mi abuelo materno? De nuevo, muchísimas gracias por tu ayuda Brigitte, con tu guía me siento anegada por una bellísima fuerza de solución.
María, como lo dices, lo único que conviene hacer es honrar al secreto, sin representarlo.
En cuanto a tu hermano, está intrincado con un tatarabuelo. Lo que sí tienes permiso de hacer es honrar a este ancestro, a su destino y a quién le hizo daño.