En tus talleres solemos hacer el ejercicio «Yo y mi Vida» y también «Yo y mi Destino». En el taller de este fin de semana pasado lo representé de nuevo y, como otras veces anteriores, en cada ejercicio el resultado fue bien distinto. Esto me plantea la siguiente duda: desde el punto de vista sistémico, ¿qué diferencia hay entre vida y destino?
Muchísimas gracias

Hola Luis, en efecto son dos conceptos distintos. De todos modos, aunque se trabaje el mismo concepto, los ejercicios resultan siempre distintos, la energía nos muestra siempre un aspecto distinto…
Es una pregunta interesante.
Nuestra vida es simplemente la vida que nos ha tocado con todos sus acontecimientos desde nuestra concepción hasta hoy, e incluso hasta el día de nuestra muerte.
Nuestro destino, por contra, está continuamente cambiando. Es lo que necesita de nosotros nuestro sistema familiar, a través de nuestra vida. Si tengo una enfermedad, ésta forma parte de mi vida, pero mi destino va más allá: mi destino es que reconcilie a un excluido y un excluidor a través de mi enfermedad.
Digamos que el destino se extiende un poco más allá de nuestra vida, es lo que el movimiento del espíritu, o de sanación, quisiera poder realizar a través de nuestra vida, gracias a nuestras decisiones.
Por lo tanto nuestro destino cambia según cómo actuamos, según si seguimos en la compensación arcaica, la imitación del campo morfogenético, o entramos en la creatividad de la compensación adulta.