¿Cómo abordar desde las Constelaciones lo que hoy vivimos en México? ¿Solo un rancho de entrenamiento y muerte?
Platicando con personas de algunas comunidades, afirman que la presencia de los carteles, apoyando también a las autoridades, tiene 32 años. El cartel Jalisco no tenía presencia y cuando llegó, hace un par de años, se distinguió por ser sanguinario.
Dicen que no hacen tratos con las autoridades locales, las “someten”. Entonces no solo las autoridades, los habitantes en general no hablan de lo anterior, de lo que ha sucedido desde hace 32 años.
Nosotros en nuestro trabajo en Constelaciones Familiares estamos desde hace tiempo haciendo un análisis de la Historia de México y del Mundo desde el punto de vista de las Constelaciones.
Cuando las personas incluimos a las víctimas y victimarios juntos: con nuestra cabeza y con nuestro corazón, el movimiento de repetir la historia se detiene, se transforma. También Honrando a los muertos y diciéndoles que están muertos; que pueden descansar en Paz. Y diciendo a los Victimarios Ustedes frente a estas Víctimas, (sus víctimas) cargan con todo lo que les corresponde.
El asesinato después de una guerra puede repetirse como asesinato o aparecer grandes índices de suicidio. En la siguiente generación o varias adelante.
Mientras más personas integren a víctimas y victimarios pongan en su cabeza y en su corazón juntas a estas víctimas y victimarios, menos se repetirá la historia. Y cada quien carga con lo que le corresponde. Pero siempre juntos pertenecen.
Pero nos preguntamos ¿en donde está la raíz de esto? ¿Cuál es el movimiento anterior a esto que no vemos? Y nuestra respuesta para México es La Guerra Cristera.
La Guerra Cristera, un conflicto armado que tuvo lugar entre 1926 y 1929. Este conflicto surgió como respuesta a las políticas anticlericales del gobierno de Plutarco Elías Calles, que restringieron la práctica religiosa y provocaron una resistencia armada por parte de grupos católicos, con un impacto proporcionalmente devastador al representar aproximadamente el 1.56% de la población, en su momento, fue una catástrofe nacional de enormes proporciones, tanto en términos de pérdida humana como de impacto cultural, político y social. Comparado con el 0.63% que representa el exceso de mortalidad por el COVID-19 en México, es evidente que la Guerra Cristera dejó una marca profunda en un país que, además, tenía una población significativamente más pequeña.
Y no se habla de ella, o se toca de una manera superficial y confusa. Porque fue una guerra en nombre de Dios.
¿Orden de importancia en su participación en la Guerra Cristera?
Jalisco, Michoacan, Guanajuato, Zacatecas. Y Colima y Durango en el mismo nivel.
Según registros 250 mil muertos, 1.56% de la población.
Murieron 25 mil cristeros y 60 mil soldados.
Esa conexión histórica es preocupante. Estados como Jalisco, Michoacán, Guanajuato y Zacatecas, que fueron epicentros de la Guerra Cristera, hoy enfrentan desafíos significativos relacionados con el crimen organizado. Y hay quienes afirman que esto podría estar vinculado a factores históricos y estructurales, como la desigualdad, la falta de oportunidades económicas y la debilidad institucional en ciertas regiones.
La historia de resistencia y organización comunitaria en estos estados, que fue clave durante la Guerra Cristera, podría haber dejado una huella cultural que, en algunos casos, se ha transformado en dinámicas de poder menos positivas. También es posible que la geografía y las rutas comerciales, que antes facilitaban la movilización de los cristeros, hoy sean aprovechadas por grupos delictivos.
¿Una sola Constelación mueve todo? ¿Cómo abordar esto que tanto nos afecta a todos?
Hola María,
lo que transforma no es la constelación sino el amor con el que se incluye todo.
Significa primero, asentir y agradecer todo como es, aunque no lo entendamos, sabiendo que todo forma parte de la evolución del destino Colectivo.
Luego, amar y agradecer a victimas y victimarios por ser los instrumentos del destino.
Sin estas premisas la constelación no sirve.
Muy cordialmente