Querida Brigitte,
Me gustaría que pudieras orientarme sobre una situación que siento que se repite desde siempre.
Soy la mayor de cuatro hermanos y, especialmente con el segundo, a veces siento que me cuesta mantener mi lugar. En determinadas situaciones él tiene una actitud de avasallar, ocupar más espacio y decidir y aunque ahora somos adultos, esa sensación sigue apareciendo.
No creo que lo haga conscientemente ni con intención de molestarme. Más bien siento que cada uno ha ocupado un lugar diferente dentro de la familia. Yo he crecido muy vinculada a la responsabilidad, a cumplir y a hacerme cargo, mientras que él se se comporta con más libertad para hacer las cosas a su manera, sin obligaciones.
Muchas de las cosas que hago las hago porque me nacen, de corazón, pero al mismo tiempo tengo la sensación de que se da por hecho que me corresponde, lo que más me pesa no es lo que hace mi hermano, sino lo que esta diferencia despierta en mí.
Me conecta con tener que demostrar, no ser suficiente o no sentirme vista ni reconocida.
No quiero entrar en una lucha con él ni pretendo que cambie. Es más un trabajo hacia mi lo que entiendo que debo hacer
¿Hay algún ejercicio o trabajo que pudiera ayudarme ?
Gracias siempre. ❤️
querida Sheree,
vas a hacer el siguiente ejercicio:
tres lugares: tú, este hermano y una tercera persona.
vas a dar una primera vuelta, de 10 segundos en cada uno.
Empiezas la segunda vuelta estando en ti y mirando la tercera persona. Le dices:
Ahora te veo.
Te amo.
Tu eres tú, yo soy yo.
Tú eres la grande , yo la pequeña.
Te libero de mí.
Yo solo soy la hija primogénita de (nombre y apellidos de tu padre) y de (nombre y apellidos de tu madre).
Terminas esta vuelta.
Das una tercera vuelta que empiezas diciendo «yo soy …, la hija primogenita de … y de…
adelante, un abrazo