Querida Brigitte, Gracias siempre por tanto.
He hecho una honra profunda a la constelación de Derio, que me miraba esperando, más grande que yo. Tras la honra, en que he estado mucho tiempo echada en el suelo asintiendo, asumiendo, y renunciando a lo que necesitaba renunciar. Cuando ya me levanté, sintiéndome más en paz, la constelación ya me miraba sonriente, viéndome más pequeña que antes, y comenzó a girarse hacia la vida, viendo como varios campos mórficos a su derecha según lo hacía, hasta quedar mirando a la vida, y a las plantas, como atender a los vivos, o algo así. Al acabar me di cuenta de que el lirio de la paz, que estaba entre la constelación y la vida, se ha puesto muy frondoso y está echando hojas nuevas. Mi guía me indica consultarte acerca de esos campos mórficos, si esto ha sido suficiente o si alguna comprensión más. La constelación los ha mirado en el giro hacia la vida, pero ya centrándose en la vida con los brazos abiertos. Gracias siempre por tanto de nuevo.
Gracias de corazón Brigitte. Gracias, gracias, gracias.
Necesitaba pasar «por el ojo de la aguja» hacia lo nuevo, y mi ego me lo impedía. Todo esto ha sido un regalo enorme, enorme, para mí. Soltar los beneficios secundarios de ser la hija de papá. Eso era, ahora me doy cuenta.
Estoy trabajando la nueva decisión de «yo valgo, y todos valen» con el ejercicio de AT y el de las creencias de PNL. Confío en que esto me ayudará.
Gracias por tu generosidad y tu bondad, gracias al universo por tanto, por tanta abundancia de amor incluso cuando yo me resistía a tomarlo. Me comprometo a reparar todo el daño que he hecho con mi respeto.
querida María, ya está todo hecho…
olvida y déjate avanzar.
No busques saber mas con la cabeza.
Confía y déjate guiar.
Este es tu desafío…
Confiar.
Querer saber mas de una constelación le hace perder fuerza.
Un abrazo