Querida Brigitte, me llama la atención que la noche anterior a mi primer taller en la ciudad en la que estoy, de pronto dejó de funcionar el radiador eléctrico de mi casa (un estudio con un límite bajo de electricidad contratada, con lo que se me va la luz a nada que enciendo la calefacción y la cocina a la vez, por ejemplo, y creo que esto ha afectado al radiador). La mañana del día del taller no pude planificar el taller pues me dediqué a comprar un nuevo radiador eléctrico, y ya en el taller, el local no se calentaba a pesar de estar los radiadores puestos, y pasamos todos frío (eramos 11 en total contandome a mí), lo que hizo que los participantes, la mayoría nuevos, no acabaran de dejarse mover mucho, con mucho estancamiento en las constelaciones que hubo, hasta que le pedía yo a personas clave que se sentasen y pasaba a representarlas yo, entonces de pronto comenzaba todo a moverse por fin. ¿Qué me dice este frío, por favor? Un frío que comenzo ya en mi casa la tarde anterior… El local, que ya no creo que vuelva a usar mientras haga este frío, está en un lugar álgido politicamente hablando (los juzgados cerca, la sede de Podemos al lado, y la de EH Bildu en frente). ¿Puede esto haber tenido algo que ver? Gracias siempre por tu ayuda Brigitte. Un abrazo grande.
P.S.: Añadir que curiosamente al contar el dinero al llegar a casa, tenía una cifra de más para la que no encuentro justificación (y me consta que nadie me pagó de más), como que esto me hablase de abundancia o el éxito del taller.
querida María,
aquí el frío te habla de la proximidad de muertos, de atracción a la muerte.
El barrio en efecto influye y la energía de tus constelaciones creará una resonancia muy saludable (te lo dice el dinero que sobró).
Convendría hacer el ejercicio «Desenredar un conflicto» entre tú y el taller. Y en futuras ocasiones, hacer este ejercicio incluso antes de cada taller.
¡Adelante!
Un gran abrazo