Hola Querida Brigitte,
estoy embarazada de 8 meses. He asistido a un taller tuyo ya embarazada hace unos 3 meses y he hecho también una constelación contigo sobre la migraña también en abril. Tenía migrañas más o menos una vez al mes y desde que he constelado no he vuelto a tener ninguna (muchas gracias!!!!!).
Mi consulta es porque la bebé no se pone de cabeza, ya estoy de 36 semanas y me dicen que si no se da vuelta tendrá que nacer por cesárea.
No sé si tendrá que ver el hecho de que hace unos 15 días le conté a mi pareja (Susana), que me sentía como un canal por el que la vida venia. No tanto como si el embarazo fuera algo mío sino como si yo estuviera al servicio de la vida o de mi sistema. Y que eso me daba mucha paz y tranquilidad. Ella me discutió esto de alguna manera, diciendo que tenía que sentir algo más, que parecía fria por hablar así. Y lo comparó con una película de ciencia ficción que es bastante desagradable, a la que esto le hacía acordar. Me hizo muy mal en el momento, estuve llorando, luego me dormía. Ella intentó corregir sus comentarios pero algo se despertó en mí y no he sabido cómo encontrar tranquilidad otra vez.
Tratamos de hacer ejercicios y yo siempre representé a mi yo e iba hacia la vida, pero veía la vida amenazante, como si hubiera cosas malignas que acechaban, algo muy extraño.
Con los días me he tranquilizado pero evidentemente algo está mal si la bebé está mal ubicada. Y yo ahora temo al parto cuando antes estaba tranquila, ahora el miedo está casi siempre presente.
No sé qué ejercicio podría hacer. Me gustaría constelarlo pero estoy en Argentina ahora.
Intento pensar ejercicios pero no encuentro cuál.
Podrías aconsejarme alguno?
Muchas gracias Brigitte siempre por tu disponibilidad y visión.
Natalia
Embarazo
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Hola querida Bigitte,
hace un mes escribí consultándote porque mi bebé no se ponía de cabeza para nacer, por más que ya estaba de 36 semanas de embarazo. También porque no me sentía bien y temía al parto.
El 29 de agosto, unas pocas horas antes del parto, mi bebé se murió. El cordón umbilical había quedado debajo de su cabeza, y al encajarse próxima a nacer lo presionó. Cuando empezaron las contracciones, a la madrugada, ya no se escuchaban sus latidos. Cambió de posición varias veces en las últimas semanas, y estábamos preocupadas sobretodo por el hecho de si estaba o no de cabeza. Esto que le pasó es un accidente, no hay manera de ver todo el recorrido del cordón, y cada vez que se mueve puede variar. Normalmente es algo que suele notarse con las contracciones, que los latidos disminuyen, y es siempre una situación de urgencia. En este caso fue unas pocas horas antes, por eso ya no había nada que hacer cuando empezaron las contracciones.
Es algo muy doloroso, de a poco vamos sintiéndonos algo mejor.
Yo la tuve a pesar de todo por parto natural, y pude verla y estar con ella un largo rato, también con mi pareja y el papá de la bebé. Esas dos cosas fueron muy importantes, sanadoras de alguna manera.
Quienes me asistieron en el parto y después lo hicieron con mucho cariño y comprensión, y eso lo agradezco mucho. Mi pareja también me acompañó en todo momento de la mejor manera. Y toda mi familia, que vinieron apenas se enteraron y eso fue muy importante también.
Escribo todo esto Brigitte porque hay muchas cosas que pienso y de las que me doy cuenta ahora que esto pasó, y me surgen muchas preguntas al respecto. No sé si se pueden realmente contestar, pero tal vez si. Acerca de las constelaciones, y de qué sentido puede tener esto que nos ha pasado.
Hace unos 4 o 5 años, no conocía aún las constelaciones. Me hice tres tratamientos de inseminación artificial que no tuvieron éxito. Por esa época también me hablaron de las constelaciones y me pareció interesante. Busqué por internet y asistí a un taller, con Joan Garriga. Luego unos meses después asistimos a otro con mi pareja. Creo que es muy importante que cuente esto a pesar de que no eran constelaciones contigo Brigitte.
En el taller constelamos la pareja y el hecho de las inseminaciones, y de que estábamos en duda sobre si intentar otras más o no.
En la constelación (sólo mi pareja y yo) se ve a mi representante muy enfadada y mirando hacia arriba. La representante de mi pareja no sabe qué hacer. El constelador entonces decide poner a alguien para la posible inseminación. Cuando aparece, mi representante se pone a gritar y a correr, alejándose. El constelador le pregunta si puede poner alguna palabra a ese grito (que no cesa). Ella dice «no quiero, tengo miedo». Después de un rato igual el constelador da por terminada la constelación.
Como yo había comentado al principio que sentía como algo trabado en el pecho con este tema, me hace hacer un ejercicio. Me para en una línea de tiempo, con los ojos cerrados. Me hace retroceder hasta que la sensación en el pecho desaparece. Luego avanzar de nuevo hasta cuando se inicia. En ese momento me pregunta qué veo. Y yo veo un sueño que tuve la noche anterior. Un niño pequeño sentado en una rampa, que está por caerse hacia el vacío. Trato de acercarme para sujetarlo pero no llego, y se cae finalmente. Cuento esto y rompo a llorar, y digo sin pensarlo: «los niños se caen, se mueren»!!!
Me costó bastante recuperarme de esa constelación y ejercicio, estuve varios días sintiéndome mal, sin entender nada. Al final pensé que en otra vida yo habría perdido un hijo, es lo único que se me ocurría, y eso le dio algún sentido.
Meses después llegué hasta el instituto y lo primero que hice fue el taller de análisis transaccional. Luego otros muchos, y varias constelaciones también. En diferentes momentos traté el tema de la maternidad. Salieron muchas cosas, hermanitos abortados fueron las más significativas y que más tuve que trabajar. Pero también muchas veces mujeres y bebés de mi familia que no sé quiénes eran.
Cada vez fui teniendo menos miedo, y sintiéndome mucho mejor con el tema. El año pasado decidimos con mi pareja proponerle a un amigo mio de muchos años una co-paternidad. O sea, hacer una inseminación pero con padre reconocido. El estuvo de acuerdo, y me quedé embarazada al primer intento.
El embarazo fue muy bueno, todo parecía ir bien, e iba bien.
Pero esto que pasó, este accidente, me hizo recordar inevitablemente esa constelación, donde parecía que yo (o mi sistema, o no sé quién) ya supiera lo que iba a pasar. Hay muchos otros detalles similares a esta constelación, como otros sueños donde bebés se caen, que tenía en esa época.
Mi pregunta es: esto era algo de alguna manera «escrito»?, las constelaciones hablan a veces sobre lo que puede pasar en el futuro?, como una premonición?.
También me pregunto, todo el trabajo que hice, era sólo para poder aceptar esto que iba a pasar?, o si hubiera hecho más lo podría hacer evitado?, es que no llegué a cambiar realmente algo que había en mi?, o es que esto era algo de lo que Hellinger llama destino y eso no es cambiable?. Tengo muy claro que si esto me hubiera pasado hace cuatro años, antes de todo el trabajo en los talleres y constelaciones, hubiera sido mucho más difícil para mi el aceptarlo.
Por otro lado estoy algo enfadada internamente, conmigo y con las constelaciones también, porque pienso que si hubiera estado bien esto no habría pasado. O me equivoco?, hay alguna respuesta a estas preguntas Brigitte?. Disculpa el largo del mensaje, no he sabido resumirlo más.
Muchas gracias y un abrazo.
Natalia
querida Natalia, la muerte es un destino. Y tu hija muere en tu lugar. Fue su misión, por amor a ti, morir para que tú vivas.
No tiene que ver con lo que hayais hecho, viene del pasado.
Es todo lo que puedo entender.
Entiendo tu enfado. Es tan duro lo que se os pide.
Me inclino ante tu grandeza
con un gran gran abrazo
Brigitte
Hola Brigitte, he hecho los ejercicios ante la posición de la bebé y luego ante el miedo al parto.
Me han hecho una ecografía dos días después y ya se ha dado la vuelta!!
También me siento otra vez mucho más tranquila.
Muchísimas gracias!!!
Un gran abrazo y ya nos veremos en otro taller tuyo seguro.
Natalia
Hola querida Natalia,
Vas a hacer el ejercicio Frente a un síntoma mío, con el hecho de que vuestra hijita no se de la vuelta.
Luego haces lo mismo con el parto.
Dime como te va. Os mando un gran abrazo y os deseo volver a encontrar la felicidad