En esta ocasión te escribo por nuestra hija de 5 años.
Lleva una larga temporada que no se centra. Le das una indicación y al dar tres pasos ya se le ha olvidado lo que le has dicho. Es como si «no oyera».
Por otro lado, en casa hay que estar con ella todo el tiempo. No le surge irse a jugar, leer, explorar… de manera autónoma. Me reclama CONSTANTEMENTE.
En el colegio su profe le ha castigado hoy porque no le escucha y luego no sabe que es lo que hay que hacer. Nerea dice que no quiere ir al colegio. ..
He hecho los ejercicios de» tú por ti» y también «la solución intentada». En este último su síntoma lloraba y lloraba con un desconsuelo tremendo.
No hay cambios…
¿Qué podemos hacer para aliviarle? ¿ puede estar afectándole mi mayor dedicación laboral?
Muchas gracias y un beso muy fuerte.

Hola Cristina,
como sabes, los niños ven a los excluidos que los padres no ven. Sus síntomas son los síntomas de los padres. Entonces podrías hacer el ejercicio «Frente a un síntoma mío», el síntoma siendo el comportamiento actual de Nerea. Debería ser suficiente. Y si no lo fuera habría que hacer una constelación completa.
No veo que tu dedicación laboral la perjudique.
Se trata de un excluido que tú necesitas ver.
Un gran abrazo