Gracias por tu guía y apoyo en el camino de la Vida.
Los padres estamos para nutrir y dar cariño a nuestros hijos. Mi hija de 14 años se ha ido a vivir con su padre y apenas me visita y cuando lo hace me reprocha que soy «una mala madre y que no la comprendo». Siento que no le puedo dar físicamente ese apoyo y nutrición materna, así que en la distancia le envío mi amor incondicional y trabajo los sintomas y las situaciones que se van dando con ejercicios y constelaciones. ¿Puedo hacer algo más? A veces sus duras palabras hacen que emerjan en mi sentimientos de tristeza e impotencia e incluso me planteo en ocasiones si realmente es así. Respiro y me doy cuenta que es fácil entrar en el victimismo. Quiero estar en la Vida, y que nuestra hija me sienta como madre aunque sea «en la distancia» por elección de su padre y de ella. Lo acepto. ¿Cómo puedo darle cariño y nutrirla de manera que no sienta esa carencia ni ahora ni en el futuro?
Gracias de corazón
Tu hija está viviendo ahora una compensación arcaica. Tu ayuda de madre es amarle así, como lo estás haciendo, y tomar su destino como os ha tocado a todos.
Tu respeto, tu amor incondicional y tu paciencia es lo mejor que le puedes regalar.
muy cordialmente