Querida Brigitte, desearía consultarte, si lo ves apropiado, por favor, lo que sientes sobre esto: He constelado hace un mes, o así, la academia que quiero pasarle a alguien, junto con una persona a quien he pedido consejo sobre el tema (y que ha comunicado la idea a posibles interesados), y yo. La academia estaba de lado a mí, girada hacia esta persona pero mirando en otra dirección, como desanimada. Esta persona se empezó a acercar a la academia con interés, lo cual alegró a la academia, entonces esta persona miró (según lo que recuerdo) a un tercero. El tercero, al ponerme en él, se lo pensaba bastante, y miró un rato atraido a una estatuilla dorada de un buda chino (de la abundancia) que tengo en la habitación (lo sentí como que se trataba de la parte del negocio que trata con China y tiene su apoyo). Finalmente se puso a la derecha de esta persona, de modo que la academia a la izquierda, esta persona en medio, y este tercero a la derecha de todos, se abrazaban por la cintura mirando hacia la vida. A mi no me miraba nadie, y yo desde atrás, me sentía más o menos agusto viendo aquello, aunque pensando «no me mira nadie», pero con aceptación.
En fin, entiendo que el movimiento se despliega a su tiempo, pero me pregunto si puede esto haber sido una proyección mía. El caso es que los profesores (freelance) empiezan a preguntarme que qué pasa (tengo la academia quieta y no estoy buscando alumnos), y me planteo si se trata de esperar o de simplemente cerrarla y andando, si es que he mal interpretado algo del ejercicio, he forzado algo… Muchísimas gracias siempre por tu ayuda Brigitte. Un gran abrazo.
P.S.: Perdón, algo que me asalta de pronto es si puede ser que hayan cogido la idea del negocio sin decírmelo.
querida María,
por un lado está la constelación que mueve cosas y que no podemos interpretar al pie de la letra y por otro lado está la realidad en la que hay que actuar como si fueramos los únicos responsables de lo que ocurre – o sea olvidar la constelación…
un gran abrazo