Querida Brigitte:
Al final de su vida mi padre vendió una finca para repartir el dinero en 8 partes iguales a cada hijo suyo vivo en aquel momento. Se la vendió a una sociedad que seguramente sabía que allí se iba a construir un aeropuerto.
Esa sociedad la revendió poco tiempo después por 5 veces más.
Se da la circunstancia que dos parcelas parte de aquella finca quedaron olvidadas a nombre de mis padres, de antes que separaran sus bienes, por lo cual la mitad le corresponde a mi madre y la otra mitad a todos los hijos de mi padre (lo descubrió uno de mis hermanos preguntando en el registro de la propiedad) y ese hermano fue a un abogado para ver la forma de reclamarlas.
Hay un verdadero dineral en juego.
Ninguno de nosotros excepto el que las encontró (bipolar) quiere llegar a ir a juicio con el riesgo posible de perderlo.
La cuestión es que dos de mis hermanos no quieren afrontar gastos de abogado para reclamarlas por las buenas pero no renuncian a la posibles ganancias ni pactan para ceder una parte de estas a los que sí arriesgamos.
Son los dos mismos hermanos que no estuvieron de acuerdo en el reparto de dos casitas de veraneo que repartió mi madre hace dos o tres años.
Aparte del dinero que, cómo no, me interesa, me interesa que pueda haber paz entre nosotros los hermanos.
Lo último que pasa es que se van sumando los que no quieren pagar los gastos de abogado ya vencidos. Mi madre ha adelantado el dinero por los demás y no se lo pagan a ella.
Puedo yo hacer algo para contribuir a la paz?
Algún ejercicio o constelación?
Muchas gracias y un gran abrazo
Reparto de herencia
2 Comentarios
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Hola Brigitte:
Mi madre asume todos los gastos de la reclamación de las parcelas, por todos, incluido su hijastro mi medio hermano de padre.
Muchas gracias, un abrazo y salud para Ignacio y para tí.
querida Adela,
estas disputas entre hermanos muestran una disputa ocultada entre dos personas mayores, dos personas con poder, que no se atrevieron a vivir el enfrentamiento, diciendo inconscientemente a sus descendientes «vivirlo por nosotros».
Entonces puedes representar a los dos grupos de hermanos, un lugar para cada grupo, y te pones en cada uno dejando que actúe el movimiento, hasta percibir a estos ancestros, aunque no sepas quienes son.
Después te pones en ti misma para honrarlos a los dos a la vez, quererlos a los dos por igual y agradecerles a los dos por igual, hasta que sientas que se han reconciliado (te puedes poner en ellos para darte cuenta).
Un gran abrazo