Querida Brigitte:
La semana pasada hemos vendido la casa de Asturias!!!.
Eso nos permite saldar las deudas y que aún nos quede dinero. Además nos permite trasladarnos a mi marido y a mí a otra provincia con sol, algo fundamental para los dos, y también con más esperanza de trabajo.
Ya tenemos allí una casita y aunque también estaba en venta, parece que los dioses nos han escuchado al haber podido conservar nuestra preferida, la del sol. Nos mudamos los primeros días de 2014. Año nuevo, vida nueva!
Así, ante este gran cambio, nuestros ánimos están exaltados y, aunque prima la alegría, a menudo nos echamos en cara el uno al otro, cosas y problemas del pasado; quizá como queriendo depurar la relación y no tener que sobrecargar el camión de la mudanza con ese lastre.
Sabes que mi marido no frecuenta las constelaciones y sí otras prácticas, zen…
Aunque respeta completamente mis «creencias» siempre afirma que sus muertos están bien muertos, de una manera u otra hay que resolver qué hacer con los restos mortales de su madre y su único hermano, enterrados aquí, antes de irnos.
Incinerarlos como mi marido querría, con el enorme gasto económico que conllevaría? Proponer al sacerdote 2 x 1 (2 incineraciones por el precio de 1 nicho). Ese tema tabú, la muerte, los muertos.
Abandonar y descuidar sus tumbas para siempre?
Puedo yo hacer algún ejercicio?
Cómo combinar, de nuevo eso, la realidad física, material, con la invisible, espiritual?.
Sé que tendré que empezar a mover yo lo de sus muertos porque para él están tan muertos.
No sé cómo hacer pues obviamente, comunidad de destino aparte, me parece algo tan delicado como profundo.
Gracias por tu ayuda, tu respeto y tu admirable entrega.
Paz y prosperidad para tod@s en el foro, un año más!
Un gran abrazo y mis mejores deseos para tí y los tuyos.
🙂
querida Adela,¡como me alegro del regalo de la venta de la casa!
En cuanto a vuestros muertos, están muy bien dónde están. Los muertos quieren ser despedidos y luego olvidados por los vivos.
Con el pensamiento es como contactamos con ellos, no necesitamos sus restos.
Incluso la despedida significa separación física, alejamiento. ¿les aporta algo a ellos, que cuidéis sus tumbas, o es para tener la conciencia tranquila?
Hagáis lo que hagáis estará bien hecho.
Te puede ayudar hacer el ejercicio «las expectativas y lo esencial».
¡Que paséis unos felices días!
un gran abrazo