Muy buenas Brigitte,
He seguido las pautas que me sugeriste, para soltar la fidelidad a la que me veía abocada con mi madre, tomar a mi padre firmemente y realizar de vez en cuando el ejercicio del movimiento puro. Las consecuencias han sido varias, la primera es que no me ahogo y puedo respirar, la segunda es que he discutido con mi madre y la última que he podido aceptar el egoísmo de mi madre y por ende el mío propio. La cuestión es que he decidido un distanciamiento de mi madre e ir más a «lo mío», siento unas ganas inmensas de hacer lo que me apetezca y con quien me apetezca y parece que esto no es posible mientras no «corte» con mi madre. Mi madre se ha ofendido conmigo cuando le he dicho que yo pienso lo mismo que ella y que también yo soy la persona más importante para mí. Y qué después está mi pareja. He decidido pasar la nochebuena sólo con mi pareja, sin mi familia materna. Me siento muy rara y me vibra y hormiguea la columna vertebral y los brazos izquierdo y derecho. También, como no, culpable. Temo acabar sola y que el resto de mi familia de origen no lo entienda y piense que soy una egoista (soy consciente de que este es el pensamiento de una niña). Mi pregunta es si todo esto es «normal» y forma parte del proceso que se inició para mí con el infarto de mi madre o simplemente son señales de mi sistema de origen para indicarme que estoy faltando a alguno de los ordenes?
Muchas gracias por tu inestimable ayuda
Un saludo
Nueva vida
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Buenos días Itxaso,
para conseguir extender tu propia sombra necesitas tener tu espacio, crear tu propio sistema familial.
El crecimiento de los hijos provoca el crecimiento de los padres, que lo quieran o no. Es su nueva oportunidad…
¡Tu avance, lucidez, valentía y honestidad contigo misma son admirables!
Todas estas vibraciones son señales de cambio muy profundo, que todavía está en pleno desarrollo…
Cambiar es desagradable, da inseguridad y culpabilidad, uno no se encuentra hasta que aterrice en la nueva etapa. Y ya nada es igual, y a uno le compensa lo nuevo…
Está todo muy bien, y en movimiento!
Un saludo