Querida Brigitte, desearía preguntarte, por favor, acerca de la muerte. Tengo un gato que es ya muy mayor (un gato que entra y sale cuando quiere), y aunque se está agarrando a la vida con mucha fuerza, y aun trepa por las paredes del jardín como el que más, se le ve verdaderamente mal (se ha quedado flaquísimo, se le está cayendo el pelo a mechones, parece estar deshidratado (al cogerle la piel del lomo haciendo pinza, se le queda pegada), parece como que le doliesen los riñones, no se limpia ya casi desde hace semanas o meses, debe tener todos los dientes de la derecha infectados, el ojo derecho le supura pus, babea y tiene el morro constantemente mojado, toda la cara casi, los ojos muy hundidos… Si le llevamos al veterinario, propondrá la eutanasia. En fin, constelé hace semanas el síntoma que le hace andar un poco encogido de las patas de atrás, y al final de todo, quedó en postura de sumisión, patas arriba, mirando a un gran campo blanco sobre sí (la cortina blanca), que se me hizo ser la muerte. Deseo preguntarte, Brigitte, si lo ves apropiado, este proceso de sumisión a la muerte, cuán importante es para el ser, para nuestra existencia o nuestro tránsito a otro estado al morir, y hasta qué punto sería debilitarle en ese proceso el aplicarle la eutanasia a este gato. Cuando le veo comer con tanta gana, y lo alerta que está a pesar de todo, o como trepa por la pared del jardín, como el que más, siento que no tengo derecho a querer «aliviarle» quitándole la vida, como que tiene derecho a hacer todo el camino a pesar de lo que conlleve. Relacionado con ésto, él necesita estos síntomas, o debería constelarlos (lo de la cara y tal), por favor, y tendría sentido hacer el ejercicio de lo esencial para mí, pero para él, con respecto a la eutanasia? Muchas gracias por tu ayuda Brigitte, como siempre. Un gran abrazo.
Entender la muerte
3 Comentarios
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querida María,
en dos ocasiones constele el hecho de adelantar la muerte a alguien que sufría terriblemente, para saber si el destino o la conciencia familiar permitía o no el uso de la morfina.
En ambos casos la respuesta fue muy clara: SÍ. Todo lo que podía ayudar a estos dos enfermos a dejar de sufrir inútilmente era bienvenido tanto por su destino como por su conciencia familiar.
Para tu gato, estás viendo que de momento sigue disfrutando de vivir. Si llega el momento en que ya no disfruta de vivir, por el dolor, lo podrás preguntar al destino y ayudarle a no sufrir.
La conciencia familiar busca el bienestar de cada uno, no el castigo.
Un abrazo
@Brigitte
Querida Brigitte, muchísimas gracias de corazón por tu ayuda, y por la profundidad de tu ayuda. Anoche llegó el momento de despedirnos de nuestro gato. Me siento muy culpable de que por lo visto sufrió más de lo que yo pensaba en sus últimos días, la veterinaria no podía creer el mal estado en que estaba (yo lo achacaba en buena parte a la vejez, y le veía aguantando, hasta que ya no podía comer más, y ahí ya se hizo obvio que no podía más). Por otro lado, me planteo si le estoy dando demasiado poder a la veterinaria sobre mí, pues realmente no me sentí con derecho de quitarle la vida hasta que llegó el momento, en que lo testé, y viví que ahí es donde estaba la fuerza, y donde mi gato también tenía fuerza (le estoy agradecida a la veterinaria por el gran cariño y respeto que tuvo hacia él y su saber hacer, haciéndonos recordar anécdotas de su vida, ella también compartiendo el dolor). Mi relación con la veterinaria la constelé hace meses como un conflicto, pues sí siento que ha habido algo ahí, que en ocasiones me he sentido como una cría frente a un adulto perpetrador, y creo que ha mejorado, pero me pregunto si esta culpa es mía y por eso desearía consultártelo, Brigitte, si lo ves apropiado.
También, en medio de la noche, sentí como un grito de gato, como raro, cerca de mi cara a la derecha, en el aire, y me desperté. Sentí que era él. No quiero representar a mi gato, pues siento que sería una interferencia con su proceso de morir, aunque he hecho el ejercicio internamente para ayudar a un muerto a morir, y hoy lo hice también con una cliente para un muerto de sus sistema, y tengo la sensación de que ha habido una resonancia con este asunto que espero que le habrá ayudado a él también. En este caso surgió un perpetrador y los tomé a ambos. Muchísimas gracias, Brigitte, por tu parecer sobre lo que pueda haber aquí que necesite yo mirar, si lo ves apropiado. Un abrazo.
sí, puedes ver la transferencia que haces con la veterinaria con «desenredar un conflicto».
Cómo lo has hecho con tu gato, está muy bien. Gracias por compartirlo.