Querida Brigitte, el sábado participé en un taller (para una investigación de otra persona) en el que percibí fuertes resistencias a «la autoridad» del campo, desde colocar a los representantes en lugares fijos, a no percibir la consteladora ni permitir hasta muy tarde en dos de las tres constelaciones el movimiento que en todas me arrastraba fuertemente al campo (yo pedía permiso y no se me otorgaba, entonces mi guía me indicaba que aun así me atreviese a pedir permiso para entrar en el campo, y la consteladora de nuevo no lo otorgaba). Sentí gran perturbación de las energías -se hacia hablar a los representantes constantemente (aunque esto se hacía necesario pues era para una investigación académica), se forzaba el movimiento fuertemente (me senti avasallada varias veces en las dos representanciones que hice, no se me daba el tiempo que necesitaba para levantarme del suelo, abrir los ojos, etc,) y en lo que percibí, se impedía el movimiento en sus peticiones más esenciales. Por ejemplo, en una constelación de gran relevancia que incluía importantes sistemas para el país, se me moría la mano izquierda (un frío helado), faltaba precisamente el eje de todo, la familia misma, y sólo hacia el final, cuando me puse la mano en el corazón, que me latía con alarma a 100 por hora, se me dio permiso para hablar, y por fin se representó a la familia). Entre tanto, me dije con frecuencia «si a todo como es y a todos como son», tome muertos que veía, vi y tome en mi corazón a dos excluidos, y en la parte más dura (cuando la mano izquierda, frenada por el hierro helado de una silla que interfería con su movimiento, me daba la alarma de que faltaba la familia -referente al sistema educativo del país en cuestión-, me conecté con algo más grande diciendo «por favor» internamente varias veces.) Aproveché en un descanso para entrar en una pequeña capilla del edificio donde honré de rodillas, cabeza en el suelo, a la consteladora, tomándola como es; luego enteramente boca abajo honré a mis padres, ancestros, mi sistema, mi destino, y al movimiento del Espiritu. En fin, discúlpame que me haya extendido, pero sinceramente desearía por favor de corazón tu parecer, temo haber sido arrogante o partícipe de las interferencias (creo que he sido a menudo, por cierto, la única que no tenía las piernas cruzadas, o manos o brazos cruzados -yo era la única extranjera, y quizá por ello con menos peso personal, o resistencias, respecto a los temas representados, siempre acerca de grandes sistemas del país en cuestión). He de decir que me siento muy honrada de haber estado presente (segun escribo voy entendiendo que esta experiencia pertenece, que ha sido querida y pensada así por algo mas grande, como nos sueles indicar -qué bonito caramba!). Te agradeceré inmensamente por favor tu inestimable consejo a cerca de la actitud a tomar al aterrizar en constelaciones al modo antiguo y si me puedes indicar, por favor, tu parecer acerca de esta experiencia concreta. Muchísimas gracias de profundísimo corazón como siempre.
P.D.: Entendiendo que todo ha sido como ha debido ser, constelé anoche aquello que impidió/prohibió tanto la realización de la familia en aquella constelación del sistema educativo de aquel país como la mía propia (el hierro de una silla que me impedia levantar la mano izda. y que «me la mataba»). Me surgió un campo inmenso, como en vertical, delante de mí y en el que diría que estaba yo dentro o casi. Quise honrarlo de rodillas pero en realidad lo que hacia era mirar el suelo: vi más muertos de los que nunca he visto en constelación (cada rizo de la moqueta se me hacia un ojo que me miraba). Acabe aquello pidiendo por favor a algo más grande. Podría ser este un campo de muerte? Esta vez no vi a ningún perpetrador (tal vez aquel campo?)
querida María,
entiendes ahora por qué Hellinger llama a las constelaciones antiguas «constelaciones de muerte», has podido vivir el peligro que representan sobre todo para el constelador.
Y en las constelaciones «sociales» o «políticas» puede haber un elemento importante de arrogancia y de usurpación por parte del constelador y de los participantes…
Todo es necesario, y aprendemos con ensayo y errores, las constelacioens han crecido gracias a las primeras constelaciones.
Tu actitud ha sido muy respetuosa.
Ahora bien, a partir de ahora te tienes que proteger de estas constelaciones.
En cuanto a tu última pregunta, Hellinger dice que no podemos soportar el peso del pasado, sus muertos y tragedias, y debemos replegarnos humildemente sobre la vida cotidiana y nuestro cometido concreto.
Ahí te has acercado a un campo demasiado grande para los vivos…
@Brigitte
Querida Brigitte, muchísimas gracias por tu ayuda y por este aviso tan importante. Querría pedirte por favor algún ejercicio que nos pudieses recomendar a mi marido, que también participó (y ha quedado mal) y a mí. Tal vez el de ocupar nuestro lugar? Al día siguiente de este taller, al inclinarse para llenar la lavadora, le dió a mi marido un tirón en la espalda muy doloroso (hace años que no le pasaba) y aún está con él. El medico le ha dado una semana sin trabajar. Está tomando antiinflamatorios y analgésicos que le dejan medio k.o. (solo le he dicho que estime que es peor, si el dolor o el precio que está pagando por no tenerlo), se ha pillado un resfriado, la voz se le ha puesto rara y como que medio se le va, y anoche cada vez que se acostaba tras levantarse para ir al servicio, dice que no podia respirar, y dejó la luz encendida por miedo. Yo por mi parte he notado que me levanto cada día un poco más tarde (hoy a las 12 y algo), y con poca vitalidad, mientras que antes de este taller, me he estado levantando con gran alegría de vivir, realmente. Siento que todo esto esta relacionado. Mientras hare con el la honra al Espíritu etc. Muchísimas gracias de nuevo, Brigitte, tu ayuda es de verdad tremenda.
@maria
Perdón, solo añadir que me doy cuenta de mi arrogancia en el «hare con él la honra al Espíritu, etc.», como si yo tuviera poder sobre mi marido en ese aspecto. De hecho, enseguida me ha dicho que no porque con la espalda así no podría (le propuse una meditación y su silencio ha sido la respuesta que necesitaba). Muchas gracias de nuevo por todo Brigitte.