LLevo varios días en casa «disfrutando» de una gripe un tanto especial. Como siempre, empezó con molestias de garganta el viernes. Ya el sábado por la noche tuve una fiebre bastante alta para lo que acostumbro, pero a pesar de ello estaba despejado, sin sueño, y no tenía los típicos dolores musculares ni molestias gastrointestinales, ni siquiera congestión nasal. Simplemente me ardían la cara y la frente (especialmente el lado derecho) y me dolía un poco la cabeza. Sentía como que debía ser consciente de algo, por eso tardé horas en dormirme e incluso me sentía extrañamente feliz. Desde entonces, sigo con un poco de fiebre y ahora lo que va quedando es un agudo picor de garganta con mucha tos. Ah, se me olvidaba comentar que he vuelto a sangrar un poco por la fosa nasal derecha.
Pues bien, ayer hice una constelación con mi Gripe. Desde el inicio, ella me mira con mucho amor y viene a abrazarme. Yo la veo, pero miro a un punto fijo en la pared. Es un ancestro, creo que un hombre a quien veo muy alto, que también me mira a mí. Me acerco a él mientras la Gripe lo honra. Nosotros nos colocamos frente a frente sin movernos hasta que yo apoyo la cabeza en su hombro izquierdo. Él me abraza sobre los hombros y yo respondo a mi vez abrazándole por la cintura. A partir de ese momento me siento feliz y le doy la gracias por ser mi antepasado. La Gripe nos abraza a los dos. Por último, doy las gracias a la Gripe y me voy a la vida, aunque con titubeos, y ellos se quedan detrás.
Como me quedé con la sensación de que había algo inconcluso, hoy he repetido el ejercicio: al inicio, yo miro a la Gripe y ella a mí. Nos sonreímos y nos abrazamos. En seguida miro al punto fijo en la pared. Es el mismo Ancestro de ayer y siento un gran amor por él de nuevo. Volvemos a abrazarnos y esta vez la Gripe no viene conmigo, sino que se queda detrás, cogiéndome por la cintura como para despegarme del Ancestro y mirando a la Vida. Yo honro al ancestro y después de darle las gracias y decir alguna frase más, se tumba en paz. Después de eso, la Gripe me masajea la espalda y suavemente me empuja a la Vida. Me voy feliz.
Quería pedirte tu opinión tanto de los síntomas que he tenido como de las 2 constelaciones, y también si me puedes chequear si el hecho triste del que me he liberado según explicas en tu libro está relacionado con algo que ocurrió el martes por la tarde, porque por más que he intentado averiguarlo, no lo he logrado, y es la única posibilidad que se me ocurre.
Muchas gracias una vez más y un abrazo

Hola Luis, ¡describes un bello proceso de resolución, de reconciliación!
Tu antepasado podría ser de la generación de los tatarabuelos, paternos. Su dinámica fue la de excluidor, de haber excluido a alguien y esa exclusión fue trágica.
Y el conflicto que resolviste tú fue como tres días antes de empezar la gripe, con alguien a quién habías rechazado.
Los síntomas muestran lo siguiente:
– calor en la parte derecha de la cara: culpa por una creencia actual, sobre tu vida actual
– picor de garganta y tos: un no dicho que te avergüenza, con sentimiento de culpa
El resto acompaña la liberación del conflicto, asumiendo la culpa.