Querida Brigitte, en la ultima constelacion que hice en diciembre, le pediste a mi representante que fuese a la vida, y allí no sabía qué hacer, ni hacia donde dirigirse, mirándote y encogiéndose de hombros, entonces le pediste que se sentase y a mi que me pusiese en su lugar, y entonces ya la constelación fluyó. Ultimamente me siento como con un dolor existencial, a veces siento que no me importaría nada morirme (bueno, un pariente querido ha muerto hace poco), y me pregunto si puedo estar estancada en el estado en el que estaba mi representante antes de sentarse, de no aceptar o no saber estar en la vida. Es posible que la constelación se haya “atascado” por no ser yo capaz de pasar al siguiente estadio, o como que se representaron dos lados de mi misma, y estoy en el equivocado? Me preocupa haber echado la constelación a perder o que de algún modo haya quedado invalidada con los últimos acontecimientos (la muerte mencionada), ya que lo que sentí al estar en la vida fue muy bonito y no querría no poder alcanzarlo, aunque ahora mismo me resulte tan imposible el esfuerzo para ello.
Generalmente, siempre suelo tener miedo a que se me estropeen las constelaciones a posteriori, es esto posible? (en una constelación, de hecho, se vio que mi representante avanzaba con gran lentitud y mucho miedo, la verdad es que creo que esa es mi actitud, y no me la puedo quitar de encima tan fácilmente).
Muchas gracias por tu paciencia y tu ayuda.
Muchas gracias, Brigitte.
Es de gran alivio saber de mi pequeñez
María, ¡cómo si tuvieras tanto poder cómo para estropear una constelación!
Todo lo que ocurre en el campo está bien y todo lo que hacemos está bien. No podemos estar equivocados. Todos los pasos que damos son necesarios, aunque no nos gusten. Así han sido pensados por algo más grande. Así somos queridos y pensados por ese algo más grande.